El Gobierno nacional lanzó este jueves una cuenta oficial en la red social X destinada a desmentir lo que considera noticias falsas y operaciones mediáticas. La iniciativa, impulsada por pedido expreso del presidente Javier Milei, fue bautizada como Oficina de Respuesta Oficial de la República Argentina y se enmarca en la denominada “batalla cultural” que promueve la administración libertaria.
Según informaron desde Casa Rosada, la nueva cuenta dependerá de la Dirección Nacional de Comunicación Digital, a cargo de Juan Pablo Carreira, dirigente del entorno del asesor presidencial Santiago Caputo y conocido en redes sociales bajo el seudónimo Juan Doe. Al igual que la Oficina del Presidente de la República Argentina (OPRA), funcionará como un canal institucional de comunicación directa del Poder Ejecutivo.
Con esta herramienta, el Gobierno busca “desmentir activamente las fake news, señalar falsedades concretas y dejar en evidencia las operaciones de los medios y de la casta política”. “Sólo ‘informar’ no alcanza si la desinformación avanza sin respuesta”, señalaron fuentes oficiales.
Desde el Ejecutivo remarcaron que la estrategia apunta a responder con información y no con censura. “Vamos a combatir la desinformación brindando más información, todo lo contrario a lo que hacen los sectores políticos vinculados a la izquierda cuando gobiernan, donde buscan censurar a los opositores tanto en los medios tradicionales como en las redes sociales”, afirmaron.
Una política comunicacional más confrontativa
La creación de la Oficina de Respuesta Oficial se inscribe en una línea comunicacional que el Gobierno viene profundizando en los últimos meses. En enero, el propio Santiago Caputo publicó en X mensajes alusivos a filtraciones periodísticas sobre supuestas gestiones reservadas del Ejecutivo, cuestionando la difusión de información que, según sostuvo, debía permanecer confidencial.
En la misma sintonía, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, recordó recientemente que, al inicio de la gestión, el Gobierno eliminó la Dirección Nacional de Pauta Oficial, a la que calificó como “una estafa a los contribuyentes puesta al servicio de la vieja política”. La decisión implicó el fin del financiamiento estatal de campañas de difusión de interés público que realizaban gobiernos anteriores, como avisos de trámites, campañas sanitarias y comunicaciones institucionales.
“Desde el primer día, este Gobierno decidió dejar de financiar relatos con pauta oficial y sostener estructuras que confundieron periodismo con negocio político. Desde entonces, la mentira se volvió más ruidosa”, señalaron desde el Ejecutivo. “Por eso, además de informar, es necesario desmentir con claridad y sin rodeos”, agregaron.
“Que la desinformación no quede sin respuesta”
En su primer mensaje público, la Oficina de Respuesta Oficial aclaró que no busca imponer una mirada ni convencer a la ciudadanía, sino ofrecer una herramienta para diferenciar hechos de interpretaciones interesadas.
“Esta Oficina no busca convencer ni imponer una mirada. Tiene por objetivo que los ciudadanos puedan distinguir hechos de operaciones y datos de relatos. La democracia no se fortalece cuando se tolera la mentira, sino cuando se la expone”, sostiene el texto inaugural.
Y concluye: “La Oficina de Respuesta Oficial existe para eso: para que la desinformación no quede sin respuesta y para que la verdad vuelva a ser información”.