Se evapora la clase media: caída del poder adquisitivo, endeudamiento y retroceso social en un año de ajuste

Un informe reciente advierte sobre el deterioro sostenido de los ingresos medios, el aumento del endeudamiento familiar y la pérdida de capacidad de ahorro. El fenómeno impacta en consumo, vivienda y movilidad social.

La clase media argentina atraviesa un proceso de contracción que ya no se mide solo en percepciones sino en indicadores concretos: caída del salario real, pérdida de capacidad de ahorro, aumento del endeudamiento y retroceso en estándares de vida históricamente asociados a ese segmento.

El fenómeno, que se profundizó durante el último año en un contexto de ajuste fiscal, desaceleración económica e inflación acumulada elevada, está reconfigurando la estructura social. Familias que hasta hace poco se identificaban como clase media formal hoy destinan una proporción creciente de sus ingresos a gastos básicos y pierden margen de consumo discrecional.

Salarios rezagados frente a precios

Aunque en los últimos meses se registró cierta desaceleración inflacionaria, el arrastre de aumentos acumulados erosionó el poder adquisitivo. En muchos sectores formales, las paritarias no lograron recomponer completamente el ingreso real.

El resultado es una ecuación doméstica más ajustada: mayor proporción del salario destinada a alimentos, servicios, transporte y educación. El gasto en bienes durables y recreación, tradicional termómetro de la clase media, muestra una contracción significativa.

La pérdida de capacidad de ahorro es uno de los indicadores más sensibles. Según estimaciones privadas, el porcentaje de hogares que logra guardar parte de su ingreso mensual se redujo de manera sostenida en el último año.

Endeudamiento creciente

Otro fenómeno en expansión es el uso intensivo de crédito para sostener consumo corriente. Tarjetas, financiamiento en cuotas y préstamos personales funcionan como puente para cubrir gastos cotidianos.

Si bien el sistema financiero no registra niveles de morosidad críticos, sí se observa un incremento en la refinanciación de saldos y en la utilización del crédito para cubrir rubros básicos, una señal típica de estrés financiero en hogares medios.

Educación y vivienda: los pilares en tensión

La clase media argentina históricamente basó su movilidad social en dos pilares: educación y acceso a la vivienda. Ambos presentan tensiones.

  • Las cuotas educativas privadas aumentaron por encima del promedio de ingresos en varios distritos.
  • El acceso al crédito hipotecario continúa limitado.
  • El mercado de alquileres muestra valores que absorben una proporción cada vez mayor del salario.

El resultado es un deterioro en expectativas de progreso intergeneracional.

Impacto macroeconómico

Desde el punto de vista macro, la retracción de la clase media afecta el consumo interno, componente clave del PBI. Menor demanda impacta en comercio, servicios y producción industrial orientada al mercado local.

En paralelo, la polarización social se acentúa: crecen los sectores de ingresos altos con capacidad de dolarización y también los segmentos vulnerables que requieren asistencia estatal.

Recuadro contextual

📉 Salario real
Aún no recupera completamente la pérdida acumulada de poder adquisitivo.

💳 Uso del crédito
Aumenta la financiación para gastos corrientes.

🏠 Acceso a vivienda
Mercado hipotecario limitado y alquileres en alza.

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