Un camarógrafo del canal A24 fue agredido y detenido por efectivos de la Policía Federal Argentina mientras cubría una protesta frente al Congreso de la Nación. El episodio quedó registrado en video y generó fuertes cuestionamientos sobre el accionar policial contra trabajadores de prensa en el marco de manifestaciones públicas.
El hecho ocurrió durante una movilización vinculada al debate legislativo sobre modificaciones a la Ley de Glaciares. En las imágenes difundidas se observa el momento en que el trabajador de prensa es reducido por efectivos, recibe empujones y es rociado con gas pimienta mientras sostenía su cámara.
Cómo fue la agresión al camarógrafo de A24
El camarógrafo, identificado como Facundo Tedeschini, se encontraba realizando cobertura en la vía pública cuando comenzó un operativo de dispersión. Según los registros audiovisuales, el trabajador no estaba enfrentando a la fuerza ni obstruyendo el accionar policial.
En el video se observa cómo es empujado, pierde estabilidad y luego es retenido por al menos dos efectivos. Testigos indicaron que recibió golpes y patadas mientras estaba reducido en el suelo. Posteriormente fue trasladado en calidad de demorado.
El material fue difundido por el propio canal y rápidamente se viralizó en redes sociales, lo que amplificó la polémica sobre el uso de la fuerza durante operativos en manifestaciones.
El contexto: protestas por la Ley de Glaciares
La manifestación se desarrollaba frente al Congreso de la Nación Argentina, donde se debatían posibles modificaciones a la Ley de Glaciares. Organizaciones ambientales y sectores sociales habían convocado a concentrarse para rechazar cambios que, según denuncian, podrían flexibilizar controles sobre actividades extractivas en zonas protegidas.
El operativo policial buscaba despejar accesos y mantener el orden público. Sin embargo, la actuación sobre el equipo periodístico desplazó el foco hacia el respeto a la libertad de prensa en contextos de protesta social.
Atención médica y repercusiones
Tras la detención, el camarógrafo fue asistido por personal médico y trasladado para su evaluación. Se informó que presentó irritación ocular producto del gas pimienta y golpes leves, sin lesiones de gravedad.
Desde el canal expresaron su repudio y reclamaron garantías para el ejercicio del periodismo. Diversas asociaciones vinculadas a la defensa de la libertad de expresión también manifestaron preocupación por lo ocurrido.
La agresión reabrió el debate sobre los protocolos de actuación de fuerzas federales durante movilizaciones y el resguardo específico que deben tener los trabajadores de prensa identificados en el lugar.
Debate sobre libertad de prensa y uso de la fuerza
Especialistas en derecho constitucional señalan que el ejercicio del periodismo en espacios públicos durante manifestaciones está protegido por normas nacionales e internacionales vinculadas a la libertad de expresión.
La intervención policial sobre un trabajador de prensa que se encuentra cumpliendo tareas informativas suele ser considerada un hecho de gravedad institucional, especialmente cuando no existe evidencia de agresión previa por parte del comunicador.
El episodio podría derivar en actuaciones administrativas internas dentro de la fuerza y en eventuales presentaciones judiciales para determinar responsabilidades.
Un hecho que trasciende el caso puntual
Más allá de la situación individual del camarógrafo, el episodio se inscribe en una discusión más amplia sobre el equilibrio entre orden público y derechos fundamentales. La cobertura de protestas suele ubicarse en zonas de tensión operativa, donde la delimitación de responsabilidades resulta clave.
El caso quedó registrado y documentado, lo que permite un análisis objetivo del accionar policial. Resta determinar si habrá sanciones disciplinarias o explicaciones oficiales que clarifiquen lo sucedido.