La empresa de transporte público presentó su quiebra tras décadas de servicio. En un comunicado, su titular, el señor Terenziani, advirtió que el incremento de costos y la falta de actualización de subsidios hicieron “insostenible” la operación. Los vecinos de San Isidro se quedan sin un recorrido histórico.
La empresa de transporte público Línea 707, que durante décadas prestó servicio en el partido de San Isidro, presentó su quiebra y anunció el cese inmediato de sus operaciones. Así lo informó la propia compañía mediante un comunicado oficial, en el que su titular, el señor Terenziani, explicó que la decisión fue “inevitable” tras un largo período de crisis financiera agravada por el desfase de costos y la falta de actualización de los subsidios.
El comunicado, difundido este miércoles, lleva el título “Cese de operaciones – Transporte Público Línea 707” y está dirigido a pasajeros, empleados y a la comunidad de San Isidro. La empresa expresa “profunda tristeza y pesar” por la medida, que afecta a miles de usuarios que a diario utilizaban sus unidades para conectarse dentro del partido.
Escenario económico
Según el texto oficial, la compañía luchó “incansablemente” por mantener la calidad del servicio frente a un escenario económico “extremadamente complejo”. Sin embargo, la combinación de varios factores externos terminó por hacer inviable la continuidad operativa.
La empresa detalla dos causas principales. La primera es el desfase de costos: “El incremento exponencial en los insumos básicos, el mantenimiento de las unidades y el precio del combustible ha superado ampliamente nuestra capacidad de recaudación”. La segunda es la crisis del sector: “La falta de una actualización de subsidios acorde a la inflación real y el retraso tarifario han generado un ahogo financiero que imposibilita el cumplimiento de nuestras obligaciones con proveedores y acreedores”.
La línea 707 es un servicio histórico de San Isidro, que conecta barrios como Villa Adelina, Boulogne, Martínez y el centro del partido. Su cese deja a miles de vecinos sin una opción de transporte público esencial para sus desplazamientos diarios.
Los colectivos dejarán de circular
El cese inmediato de actividades implica que los colectivos dejarán de circular a partir de ahora, sin un servicio de reemplazo anunciado hasta el momento. La empresa informó que ya inició “los procesos legales correspondientes para que la transición se realice con el mayor respeto posible a los derechos laborales”, aunque no detalló cuántos empleados quedarán despedidos ni si habrá algún tipo de indemnización.
El comunicado también expresa un pedido de disculpas y agradecimiento: “Agradecemos profundamente a la comunidad de San Isidro por habernos permitido ser parte de su historia y de su vida cotidiana durante tantos años. No es el final que deseábamos, pero es el único camino que la realidad económica nos ha dejado”.
Quiénes son los afectados
Los principales damnificados son los usuarios de la línea 707, un recorrido que conecta zonas residenciales con comercios, escuelas y estaciones de tren. También los empleados de la empresa, que pierden sus fuentes de trabajo en un contexto de alta precariedad laboral en el sector.
Vecinos de San Isidro comenzaron a expresar su preocupación en redes sociales, señalando que la 707 era “la única forma de llegar al centro” para muchos adultos mayores y trabajadores de bajos recursos. Por otra parte, el comunicado no menciona si el municipio o la Provincia tomarán medidas para garantizar la continuidad del servicio mediante otra empresa o un plan de contingencia.
La línea 707 dejará de circular
La empresa anunció que presentará la quiebra formalmente en los tribunales. A partir de ahora, los colectivos de la línea 707 dejarán de circular. Se espera que en las próximas horas las autoridades del Municipio de San Isidro y del Ministerio de Transporte de la provincia de Buenos Aires se expidan sobre el tema, aunque hasta el cierre de esta nota no hubo pronunciamientos oficiales.
El titular de la empresa, señor Terenziani, firmó el comunicado y asumió la responsabilidad de la decisión, aunque atribuyó el cierre a causas externas al control de la compañía.
El caso de la línea 707 se suma a una larga lista de empresas de transporte quebradas o en riesgo en el Área Metropolitana de Buenos Aires, en medio de una crisis estructural del sector que combina costos crecientes, subsidios congelados y una tarifa que no cubre los gastos operativos.