Con un salario promedio se compran 20 kg menos de carne que hace 2 años y se perdieron 300.000 empleos registrados

27 meses consecutivos de aumentos de la carne por encima de la inflación transformaron la mesa de los argentinos. El sector privado lidera la destrucción de puestos formales mientras el monotributo crece como válvula de escape

BUENOS AIRES — La carne se convirtió en un bien de lujo relativo y el empleo formal se achica. Son las dos caras de una misma moneda: la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores argentinos, que en los últimos dos años vieron reducirse tanto sus ingresos como su capacidad de consumo de manera simultánea.

carne de burro a buen precio
−20 kg menos de carne compra un salario promedio hoy vs. hace 2 años

27 meses: la carne subió siempre más que la inflación

La carne vacuna acumuló 27 meses consecutivos de aumentos por encima de la inflación general. En 2025, el incremento fue del 56,8% versus el 31,5% de la inflación total, según datos de la Cámara Argentina de la Industria de Chacinados y Carne de Cerdo (CAICHA). En febrero de 2026, el precio promedio por kilo llegó a $15.895, el más alto en términos reales de los últimos 20 años.

El resultado es una caída histórica del consumo: los argentinos pasaron de comer 62 kg por habitante por año en 2005 a proyectarse en torno a 44-45 kg en lo que va de 2026.

 «En el período 2012-2019 con un salario promedio se podía adquirir 168 kg de carne. En la gestión actual ese número bajó a 112 kg.» — Analista Nicolás Razzetti / Bichos de Campo

◆  La carne bovina subió 56,8% en 2025 vs. 31,5% de inflación general.

◆  El cerdo subió 29,4% y el pollo 19,2% en el mismo período: ambos ganan terreno en la dieta.

◆  Por primera vez en la historia, el consumo de carne aviar superó al de carne vacuna en 2024 (49,3 kg per cápita anual).

◆  El consumo de cerdo marcó récord en 2025: 18,9 kg por habitante, +8,8% interanual.

Se perdieron 300.000 trabajos registrados

Desde diciembre de 2023, el mercado laboral formal argentino perdió más de 300.000 puestos registrados, según datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) procesados por la consultora EconViews. El sector privado es el más golpeado: 190.000 empleos menos (−3%). El sector público suma otras 111.000 bajas y las casas particulares, 22.000 más.

La tasa de desocupación llegó al 7,5% en diciembre de 2025, un incremento de 1,1 punto porcentual interanual. La informalidad laboral alcanzó al 42% de los ocupados en los 31 principales aglomerados del país.

42% de los trabajadores argentinos se desempeña en la informalidad — INDEC EPH 2025

Más emprendedores y feriantes: miles buscan la vuelta

Frente a la destrucción del empleo formal, el monotributo creció 7,8% en la gestión actual, con 160.000 nuevos inscriptos. El trabajo independiente en general aumentó 3,8% en 2025 (104.800 personas más). No se trata de un dinamismo emprendedor: es una respuesta adaptativa de trabajadores que perdieron su empleo en blanco y buscan sobrevivir bajo nuevas formas.

Esta informalidad de «segunda generación» implica menos estabilidad, sin aportes jubilatorios garantizados, sin obra social y sin posibilidad de negociación colectiva. La frontera entre el emprendedurismo y la precariedad laboral se vuelve cada vez más difusa.

Redacción Canal de las Noticias | Buenos Aires, 24 de abril de 2026

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