La querella se refuerza con un nuevo letrado mientras se prepara el jury de enjuiciamiento contra el juez que otorgó la tenencia del niño a su madre, hoy detenida junto a su pareja.
La causa por el asesinato de Ángel López, el niño de cuatro años cuya muerte conmocionó al país, continúa sumando novedades judiciales y públicas. En las últimas horas, el abogado querellante Roberto Castillo confirmó la incorporación del letrado Ezequiel Torres a su equipo de defensa. La decisión apunta a consolidar la representación legal de la familia y reforzar las acciones judiciales que se preparan para los próximos días. El crimen, ocurrido en Comodoro Rivadavia, mantiene en vilo a toda la provincia del Chubut.

Torres, quien llega con experiencia en causas de alta complejidad institucional, asumirá un rol clave en las presentaciones que se realizarán esta semana. La querella tiene previsto impulsar un jury de enjuiciamiento contra el juez Pablo José Pérez, el magistrado que otorgó la custodia del menor a su madre, Mariela Altamirano, hoy detenida. La presentación será radicada ante el Consejo de la Magistratura de Chubut. El nuevo abogado entiende que los hechos revisten una gravedad institucional que va más allá del crimen en sí mismo.

La incorporación de Torres se produce en un momento de máxima tensión judicial. Según adelantó la querella, también se formalizarán este lunes denuncias contra la defensora de menores y las psicólogas que intervinieron en el caso. Para la parte acusatoria, estas funcionarias son responsables del aislamiento al que fue sometido Ángel, un contexto que, según sostienen, terminó favoreciendo su asesinato. Cada una de estas presentaciones busca que la cadena de decisiones que rodeó al niño sea analizada con rigor jurídico.
Un jury que apunta al corazón del sistema
El jury de enjuiciamiento contra el juez Pablo José Pérez es, sin dudas, la acción más audaz de la querella en esta etapa. Torres sostuvo que la decisión de conceder la tenencia del niño a Altamirano, pese a las objeciones previas registradas en el expediente, constituye una falla grave que debe ser revisada. La presentación ante el Consejo de la Magistratura tiene carácter político-institucional, pero su impacto en el caso penal podría ser significativo. El sistema judicial de Chubut está bajo la lupa de todo el país.

Las pruebas reunidas en la investigación son contundentes. Durante la audiencia en la que se decretó la prisión preventiva para Altamirano y su pareja Michel González, el fiscal expuso el resultado de la autopsia que determinó que Ángel murió como consecuencia de una hipertensión endocraneana por edema cerebral difuso y generalizado. La causa de ese cuadro fue haber recibido más de veinte traumatismos en el cráneo. Las lesiones, según el informe forense, no fueron accidentales.
El testimonio que quebró a la sala
Entre las pruebas que más impacto causaron durante la audiencia figuran los testimonios de las docentes del jardín de infantes al que asistía el pequeño. Su maestra de sala de cuatro describió a Ángel como un niño alegre y jovial, pero advirtió que ese carácter se había transformado en las últimas semanas. El día 26 de marzo, la docente lo encontró particularmente angustiado y notó que tenía dificultades en el habla. La situación era tan visible que se convocó a la maestra de apoyo para que intentara dialogar con él.
Fue en ese momento cuando Ángel reveló que lo habían bañado con agua fría y que él quería «agua calentita». Este testimonio coincidió con el relato de Roberto Maidana, excuñado de Altamirano, quien declaró haber presenciado maltratos reiterados: dejar al niño encerrado mientras salía de noche, golpearlo cuando pedía alimentos y castigarlo con duchas de agua helada. Torres advirtió que ese patrón de conducta describe un régimen de torturas sistemáticas sobre un niño indefenso. Para la querella, todos estos hechos eran conocidos o debían serlo por los funcionarios que tenían el expediente en la mano.

Los imputados y el estado de la causa
Mariela Altamirano cumple actualmente prisión preventiva por seis meses en Trelew, acusada de homicidio agravado por el vínculo en carácter omisivo. Su pareja, Michel González, está imputado por homicidio simple como presunto autor material de las lesiones que terminaron con la vida del niño. González negó haber ejercido violencia contra su hijastro durante la audiencia, pero las pruebas forenses y los testimonios acumulados apuntan en sentido contrario. El abogado Roberto Castillo destacó la eficiencia con que trabajó el juez de la causa, quien tomó testimonios incluso durante el fin de semana para consolidar el cuadro de imputación.
El reclamo de justicia también tiene expresión en las calles. Para este martes 5 de mayo a las 20 horas se convocó a una movilización en la Escuela 83 de Comodoro Rivadavia, con el objetivo de mantener visible el caso y sostener la presión social sobre el sistema judicial. La comunidad entera siente que Ángel fue abandonado por quienes debían protegerlo, y esa indignación se traduce en organización colectiva. Torres remarcó que la justicia penal y la presión ciudadana son complementarias y no excluyentes.
Con la incorporación de Ezequiel Torres, la querella cierra filas para encarar la etapa más exigente del proceso judicial. El jury contra el juez Pérez, las denuncias contra funcionarias del sistema de protección de menores y la continuidad del juicio penal configuran un escenario sin precedentes en Chubut. La causa de Ángel López se ha convertido en un espejo donde la sociedad argentina observa, con horror, los límites de un sistema que debía cuidar a los más vulnerables. Torres fue categórico al respecto: la lucha recién empieza.