Un informe privado advirtió sobre un fuerte deterioro en la calidad de las carteras de financiamiento. La mora crece tanto en entidades no bancarias como en el sistema financiero tradicional.
La situación del crédito no bancario volvió a mostrar señales de deterioro durante marzo y encendió nuevas alarmas sobre el nivel de endeudamiento de los hogares. Según un informe de la consultora EcoGo, la proporción de préstamos catalogados como “irrecuperables” dentro de la cartera total de crédito no bancario pasó de 2,6% en marzo de 2025 a 10,8% en marzo de 2026, cuadruplicándose en apenas un año.
En términos absolutos, el stock de créditos considerados irrecuperables escaló desde $232.000 millones hasta $1,542 billones en ese período. El salto se produjo en paralelo a un deterioro general de la calidad crediticia y a una creciente dificultad de las familias para afrontar pagos en un contexto de tasas elevadas y menor capacidad de refinanciación.
El informe precisó además que el crédito no bancario totalizó $14,273 billones en marzo. De ese monto, $3,925 billones correspondieron a créditos irregulares, es decir, préstamos clasificados en categorías de riesgo medio, alto o directamente irrecuperables.
De esta manera, la irregularidad total de la cartera alcanzó el 27,5%, muy por encima del 10% registrado un año atrás.
Un deterioro acelerado
La dinámica de la mora se profundizó especialmente desde la segunda mitad de 2025. En septiembre del año pasado, la irregularidad total se ubicaba en 18,7%; en diciembre ya había escalado a 23,1%; en enero de este año trepó a 24,8%; y en marzo alcanzó el actual 27,5%.
Dentro de los segmentos de mayor riesgo, los créditos clasificados como “riesgo alto” también mostraron un fuerte crecimiento: pasaron de representar 3,1% del total en marzo de 2025 a 9,9% en marzo de este año. En valores absolutos, subieron de $281.000 millones a $1,409 billones.
Sin embargo, el dato más preocupante apareció en la categoría “irrecuperable”, integrada por los préstamos con menores probabilidades de cobro. Hace un año representaban apenas 2,6% de la cartera y hoy explican más de uno de cada diez pesos prestados por entidades no bancarias.
En paralelo, los créditos considerados regulares perdieron peso dentro del sistema. Las categorías “situación normal” y “riesgo bajo” pasaron de representar el 90% del total en marzo de 2025 al 72,5% actual.
La mora también crece en los bancos
El deterioro de las carteras no bancarias se produce en un contexto de aumento generalizado de la mora dentro del sistema financiero argentino.
Según EcoGo, la irregularidad de las entidades financieras alcanzó en marzo el 6,7%, el nivel más alto desde febrero de 2020.
En el caso específico de las familias, la mora bancaria llegó al 11,6%, también en máximos de varios años. Las consultoras privadas vienen señalando que el problema se concentra especialmente en hogares endeudados con préstamos personales y tarjetas de crédito.
Un informe reciente de la consultora 1816 indicó que la mora de las familias subió en marzo por decimoséptimo mes consecutivo y advirtió que la recuperación económica todavía no se traduce en una mejora clara del ingreso disponible de los hogares.
El mismo reporte señaló además que las tasas activas continúan en niveles elevados. A comienzos de mayo, los préstamos personales bancarios promediaban una tasa nominal anual de 68,3%, prácticamente sin cambios respecto de meses anteriores.
Endeudamiento familiar y caída del crédito
De acuerdo con EcoGo, el 92% del crédito no bancario está destinado a familias. El informe calculó además que el endeudamiento de los hogares con entidades no bancarias equivale al 36,7% de una masa salarial mensual.
Si se incorpora también el crédito bancario, el peso total del endeudamiento asciende a 145,4% de la masa salarial mensual, un nivel que sigue siendo elevado en términos históricos pese a una leve baja respecto de febrero.
La situación resulta aún más delicada para trabajadores informales y cuentapropistas. En ese segmento, el crédito no bancario equivale al 161% de la masa salarial mensual estimada.
Retroceso del financiamiento y avance digital
Más allá del deterioro de la calidad crediticia, marzo también mostró una caída en el financiamiento.
El crédito no bancario retrocedió 1,4% real respecto de febrero y acumuló dos meses consecutivos de baja. El crédito bancario al consumo también cayó, con una contracción real mensual del 1,9%, encadenando cinco meses consecutivos en retroceso.
A pesar de esa desaceleración, EcoGo remarcó que el nivel actual del crédito no bancario todavía se ubica 139,8% por encima de marzo de 2024 en términos reales y un 20% por encima del máximo previo registrado en mayo de 2018.
En cuanto a la estructura del mercado, Tarjeta Naranja continúa liderando el financiamiento no bancario, con una participación de 37,7% en marzo. Detrás aparecen Mercado Libre, con 14,8%, y otras compañías vinculadas al crédito digital y al financiamiento al consumo.
El informe también destacó el crecimiento sostenido de la banca digital. Mientras en diciembre de 2023 explicaba el 6,1% del financiamiento total, en marzo de este año ya alcanzó el 15,1%.
En ese contexto, el avance de la mora en entidades no bancarias ya supera ampliamente los niveles observados en el sistema financiero tradicional y se consolidó como uno de los principales focos de preocupación dentro del mercado de crédito argentino.