La autoridad monetaria difundió un informe con pronósticos optimistas a horas de que el INDEC publique el IPC de abril, que el Gobierno espera como reaseguro para sostener el superávit fiscal.

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) difundió este miércoles un informe en el que anticipa «una rápida disminución de la inflación para los próximos meses», a horas de que el INDEC publique el dato del Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a abril de 2026.
El pronóstico de la autoridad monetaria llega en un momento clave para la estrategia económica del Gobierno, que mantiene el superávit fiscal como pilar del programa con el Fondo Monetario Internacional (FMI). La publicación del IPC de abril está prevista para las 16.00 de hoy.
Según el informe al que accedió LA NACION, el BCRA sostiene que la inflación se encuentra en «un sendero de desaceleración más rápida de lo esperado» y que esta tendencia se profundizará en el segundo semestre del año.
Inflación a mediano plazo
El documento técnico de la autoridad monetaria señala que «las expectativas de inflación a mediano plazo se están anclando en niveles significativamente más bajos» y que «la combinación de política monetaria contractiva y ancla fiscal está dando resultados».
Fuentes del BCRA consultadas por este medio indicaron que el equipo económico espera que el IPC de abril se ubique por debajo del 2% mensual, lo que representaría una baja de más de un punto porcentual respecto del registro de marzo (3,1%).
Los rubros que más habrían aportado a la desaceleración son alimentos y bebidas no alcohólicas (por baja en carnes y lácteos), regulados (tarifas con ajustes por debajo de la inflación general) e indumentaria (estacionalidad post temporada).
📌 La letra chica del pronóstico del BCRA
El informe señala que «las expectativas de inflación a mediano plazo se están anclando». Pero las expectativas no pagan el alquiler ni llenan la heladera. Los rubros que más bajaron en abril fueron Alimentos y Regulados. Sin embargo, Vivienda y Transporte siguen subiendo por encima del promedio.
El BCRA publicó un informe con pronósticos optimistas.
. El Gobierno ajustó $2,5 billones el gasto. El IPC de marzo fue del 3,1% mensual. Queda en duda si el dato de abril será menor al 2% y si la tendencia se sostendrá en los próximos meses. Se investiga la credibilidad de los pronósticos oficiales, el impacto real del ajuste en el consumo y la evolución de la brecha cambiaria.
El ministro de Economía, Luis Caputo, sostiene que el superávit fiscal no está en discusión y que el programa con el FMI exige mantener la disciplina. Sin embargo, los recortes en partidas sensibles como salud generaron cuestionamientos desde sectores médicos y organizaciones sociales.
📌 La interna económica que nadie cuenta
Detrás del pronóstico optimista del BCRA hay una discusión que el Gobierno prefiere mantener en privado: ¿cuánto más se puede ajustar sin romper el contrato social? Karina Milei ordenó no ceder en la estrategia fiscal. Patricia Bullrich, que lee las encuestas, empezó a pedir «realismo». No es solo una discusión electoral. Es una disputa sobre hasta dónde apretar la tuerca.
La paradoja es evidente: para bajar la inflación, el Gobierno ajusta. Para ajustar, necesita que la inflación baje y demuestre que el sacrificio valió la pena. Un círculo que se alimenta a sí mismo.
En los próximos días se espera la publicación oficial del IPC de abril a las 16.00 de hoy, un comunicado del Ministerio de Economía con el análisis del dato, la reunión mensual del directorio del BCRA para definir la política de tasas, y el vencimiento de intereses con el FMI por aproximadamente USD 800 millones el próximo mes.
El mercado seguirá de cerca la brecha cambiaria, que en la última semana se mantuvo estable en torno al 18% entre el dólar oficial y el blue.
«Rápida disminución de la inflación para los próximos meses» — Informe del Banco Central.
A su vez, el Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) que publica el propio BCRA proyecta una inflación del 1,7% para mayo y del 1,5% para junio. Por otra parte, el mismo REM anticipaba un 2,5% para abril y ahora todos corrigen. En consecuencia, la diferencia entre el pronóstico y la realidad es, en la Argentina, un clásico. Mientras tanto, el dólar blue sigue arriba de los $1.200 y la brecha cambiaria no cierra del todo.