El asesor presidencial viajó a Washington invitado por la administración de Donald Trump y ratificó el alineamiento geopolítico del gobierno de Javier Milei con Estados Unidos.
Santiago Caputo mantuvo esta semana una serie de reuniones en Washington con funcionarios de la administración de Donald Trump, en el marco de una visita oficial orientada a profundizar el vínculo político y estratégico entre la Argentina y Estados Unidos. Durante los encuentros, la Casa Blanca transmitió su preocupación por el avance de China sobre sectores considerados clave para la seguridad y el desarrollo regional, especialmente en relación con los recursos estratégicos argentinos.
El asesor presidencial viajó a la capital estadounidense con una instrucción directa de Javier Milei: reafirmar el alineamiento de la Argentina con la agenda geopolítica impulsada por Washington. En ese contexto, Caputo mantuvo conversaciones en la Casa Blanca, el Capitolio y el Departamento de Estado, donde ratificó la voluntad del Gobierno argentino de fortalecer la relación bilateral con Estados Unidos en un escenario global marcado por la disputa con Beijing.
Según trascendió, los funcionarios norteamericanos plantearon su inquietud por la creciente presencia china en América Latina y, particularmente, por su interés en sectores estratégicos de la Argentina vinculados a minerales críticos, infraestructura, tecnología y energía.
Durante su estadía, Caputo se reunió con Brian Mast, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, y con Michel Jensen, asesor de Seguridad Nacional de Trump para América Latina. En las conversaciones se abordaron iniciativas impulsadas por Washington como el denominado “Corolario Trump” a la Doctrina Monroe, los acuerdos bilaterales sobre minerales críticos y el programa “Escudo de las Américas”.
En ese marco, el asesor presidencial detalló las medidas adoptadas por el gobierno de Milei para limitar el avance de China en áreas sensibles. Entre ellas, mencionó la decisión de frenar proyectos vinculados a un puerto de aguas profundas en la Patagonia, restringir inversiones en uranio y minerales estratégicos, y revisar iniciativas relacionadas con tecnología y comunicaciones.
Uno de los temas más delicados fue la situación de la estación espacial china instalada en Neuquén. Según trascendió, un influyente asesor de Trump expresó el interés de Estados Unidos en avanzar hacia el cierre de la base, que sectores de inteligencia norteamericanos consideran una posible plataforma de espionaje.
Caputo respondió que existe un acuerdo bilateral vigente entre Argentina y China y advirtió que cualquier intento de denunciar ese convenio podría generar consecuencias diplomáticas y económicas para el país.
En paralelo, el funcionario argentino destacó ante sus interlocutores las reformas impulsadas por Milei para favorecer inversiones estadounidenses, especialmente en sectores vinculados a energía y minería. En Washington valoran particularmente el potencial argentino en minerales críticos, considerados esenciales para la industria tecnológica y militar.
La administración Trump impulsa actualmente una política de financiamiento e incentivos destinada a asegurar el abastecimiento de esos recursos estratégicos. Esa estrategia incluye el denominado “Project Vault”, un programa que combina inversiones privadas con financiamiento del Banco de Exportación e Importación de Estados Unidos (EXIM Bank).
En ese contexto, Caputo sostuvo que Argentina cuenta con recursos naturales y condiciones políticas para transformarse en un socio clave de Estados Unidos en materia energética y minera.
Más allá de los proyectos económicos, el asesor presidencial insistió en que el objetivo de Milei es consolidar una “relación sistémica” con Estados Unidos, basada en la convergencia de intereses políticos, económicos y estratégicos de largo plazo.
Según fuentes cercanas a la delegación argentina, Caputo remarcó que el alineamiento con Washington no responde únicamente a una coyuntura electoral ni a la búsqueda de una eventual reelección de Milei en 2027, sino que forma parte de una visión estructural sobre el posicionamiento internacional de la Argentina.
En Washington, sin embargo, también siguen de cerca el escenario político interno argentino. Funcionarios estadounidenses observan con atención la evolución de la imagen pública de Milei y el impacto que podría tener la investigación judicial por presunta corrupción que involucra al jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Tras una agenda de 48 horas en la capital estadounidense, Caputo emprendió su regreso a Buenos Aires este jueves.