Tras las agobiantes jornadas de calor extremo que marcaron el cierre de 2025, un frente frío trajo alivio en el inicio de enero. Sin embargo, especialistas advierten que la tendencia para los próximos meses sigue siendo de temperaturas superiores a lo normal.
Luego de varios días consecutivos con temperaturas extremas en gran parte del país, el ingreso de un frente frío durante la madrugada del 1 de enero trajo un respiro muy esperado. El descenso térmico se hizo sentir especialmente en el centro del país y el Área Metropolitana de Buenos Aires, donde el fin de semana comenzó con condiciones más agradables.
En la Ciudad de Buenos Aires se esperan mínimas cercanas a los 15 °C y máximas que rondarán los 25 °C, con cielos mayormente despejados y vientos del sector sur y suroeste. Durante el sábado se registraron ráfagas que alcanzaron los 56 km/h, reforzando la sensación de alivio tras el calor sofocante de fines de diciembre.
Un cambio pasajero en un verano muy variable
A pesar de este descenso puntual, los meteorólogos coinciden en que se trata de una situación transitoria. El clima estival en la Argentina se caracteriza por una alta variabilidad, producto de la alternancia entre irrupciones de aire frío y el ingreso de masas de aire cálido y húmedo provenientes del norte del país y Brasil.
“El verano tiene muchas presentaciones distintas. Puede haber días frescos seguidos por jornadas muy calurosas, y eso no contradice un pronóstico estacional”, explicó a Infobae Gerardo Barrera, pronosticador de la Dirección de Meteorología Aeronáutica del Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
Según detalló, los pronósticos climáticos trimestrales no describen el tiempo día por día, sino que comparan valores promedio con estadísticas históricas. “Cuando se habla de un verano más cálido que lo normal, se hace referencia a la temperatura media, que incluye mínimas, máximas y su evolución diaria. Ese valor puede elevarse por noches muy cálidas, por picos de calor diurnos o por la ausencia de nubosidad y lluvias que moderen la temperatura”, señaló.
Qué anticipa el SMN para enero, febrero y marzo
De acuerdo con el pronóstico trimestral del SMN, gran parte del país tiene altas probabilidades de registrar temperaturas medias superiores a las habituales durante el verano 2026. Las zonas con mayor tendencia al calor incluyen Cuyo, La Pampa, la provincia de Buenos Aires y el sur del Litoral.
En el norte argentino, el oeste de Santa Fe, Córdoba y sectores de la Patagonia, las temperaturas se ubicarían entre los valores normales y el límite superior del rango histórico.
En cuanto a las precipitaciones, el informe oficial prevé lluvias normales o superiores a lo normal en el Noroeste Argentino y el sur de la Patagonia, mientras que en el resto del país se esperan valores cercanos al promedio histórico.
Más calor en promedio, no calor extremo todos los días
El licenciado en Medio Ambiente y pronosticador del Aeropuerto de Córdoba, Marcelo Madelón, aclaró que estos informes deben interpretarse como tendencias generales. “El pronóstico trimestral no indica cómo va a estar cada día, sino cuál es la probabilidad de que el promedio del período sea más cálido o más frío”, explicó.
“Hay entre un 45% y un 50% de probabilidades de que las temperaturas estén por encima de lo normal. Eso no significa que vayamos a tener 45 grados todos los días, sino que el promedio general será más alto”, subrayó.
El especialista también remarcó que este comportamiento no es exclusivo de la Argentina: “Es un fenómeno a escala global. Incluso en regiones donde ahora es invierno se observan temperaturas ligeramente superiores a las normales”.
La influencia de La Niña y el posible regreso de El Niño
Según Madelón, el país atraviesa una etapa de transición climática. “Estamos saliendo de La Niña y entrando en un período neutral. Eso implica menos tormentas que refresquen el ambiente y, por lo tanto, más aire cálido persistente”, indicó.
A más largo plazo, no se descarta la aparición del fenómeno de El Niño, que suele provocar un aumento de las precipitaciones en el este del país, incluyendo Buenos Aires, Santa Fe, la Mesopotamia y el noreste argentino.
Qué puede pasar en la costa atlántica
Para la costa bonaerense, si bien el verano se perfila más cálido, las brisas marinas continuarán actuando como moderadoras de la temperatura. “Ese efecto refrescante va a seguir presente casi todos los días o día por medio”, explicó Madelón, aunque advirtió que no se descartan jornadas puntuales con máximas muy elevadas, incluso superiores a los 38 °C.
Además, señaló que la temperatura del agua del mar podría ubicarse algunos grados por encima de lo normal durante la temporada.
Recomendación oficial
El Servicio Meteorológico Nacional recordó que los pronósticos trimestrales representan valores promedio y no reflejan eventos de corta duración, como olas de calor, frentes fríos o tormentas intensas. Por ese motivo, recomendó seguir de cerca los pronósticos diarios y semanales, así como consultar el sistema de alertas por temperaturas extremas disponible en sus canales oficiales.
De este modo, el verano 2026 se perfila como una estación con temperaturas promedio más altas de lo habitual y lluvias dentro de los valores normales en gran parte del país, aunque con la posibilidad de nuevos episodios de calor intenso. Mantenerse informado será clave para anticipar los cambios del tiempo.