El Presidente mantiene su agenda de trabajo desde Olivos y no prevé reuniones de Gabinete ni de Mesa Política. Varios ministros aprovecharán la merma de actividad antes del inicio del debate legislativo de febrero.
Enero será, según anticipan fuentes oficiales, el mes de menor actividad política para el Gabinete de Javier Milei desde el inicio de la gestión. Durante los primeros días del año no hay reuniones de Gabinete ni de Mesa Política previstas, en un contexto de receso institucional que habilitó a varios funcionarios a tomarse algunos días de descanso.
Desde la Presidencia aclararon que no existe una agenda formal estipulada para estos días y que la pausa responde a una decisión política vinculada al calendario legislativo. A diferencia de los dos eneros anteriores, el Gobierno optó por flexibilizar temporalmente la dinámica interna antes de retomar la actividad plena en febrero.
En el inicio de 2024, Milei atravesaba sus primeras semanas de gestión y mantuvo una agenda de alto dinamismo, marcada por el ajuste fiscal y el envío de proyectos clave al Congreso, como la Ley Bases. En 2025, en tanto, tampoco autorizó vacaciones para los ministros, priorizando el tratamiento de iniciativas incluidas en las sesiones extraordinarias. Este verano, el escenario es distinto.
La agenda se traslada al Congreso
La principal prioridad del Ejecutivo está puesta en el Congreso, donde a partir del 2 de febrero comenzará el debate de las reformas tributaria y laboral, consideradas centrales para la segunda fase del programa de gobierno. Si bien sectores del oficialismo pretendían adelantar la discusión a enero, se impuso la recomendación de respetar el receso parlamentario, en línea con pedidos de la oposición.
Con ese objetivo en el horizonte, el ministro del Interior, Diego Santilli, retomará en las próximas semanas una gira por distintas provincias para reunir apoyos de gobernadores aliados y opositores en torno a la reforma laboral. El funcionario iniciará ese recorrido tras tomarse unos pocos días de descanso, luego de un intenso año de campaña y de su asunción en noviembre pasado.
Milei sigue activo desde Olivos
El presidente Javier Milei no se tomará vacaciones y continuará con su rutina de trabajo desde la Quinta de Olivos. Solo se trasladará a la Casa Rosada para actividades puntuales, como ocurrió esta semana, cuando mantuvo una entrevista internacional y recibió al viceprimer ministro de Nueva Zelanda, David Seymour.
Ni Milei ni su hermana Karina utilizarán la Residencia Presidencial de Chapadmalal durante el verano. El único viaje confirmado del mandatario será a mediados de enero, cuando participará como expositor en el Foro Económico Mundial de Davos, en Suiza.
Funcionarios con agendas dispares
En la Mesa Política se replica una dinámica similar. El asesor presidencial Santiago Caputo no tomará vacaciones y continuó activo en definiciones clave, como la revisión del DNU que reformó el Sistema de Inteligencia Nacional. Tampoco se alejará de Buenos Aires el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, quien solo tomó un breve descanso tras el cierre del último año legislativo.
Por el contrario, otros funcionarios optaron por esquemas mixtos. El ministro de Modernización y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, planea tomarse algunos días libres tras las fiestas. La ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, viajó a Singapur por invitación de organismos internacionales para interiorizarse en políticas educativas y laborales; su entorno aseguró que continuará al frente de la cartera durante enero.
El ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, viajará a Alemania para cursar estudios de doctorado en la Universidad de Göttingen y luego participará como orador en una conferencia internacional contra el antisemitismo en Jerusalén. En tanto, el ministro de Salud, Mario Lugones, inició su receso el 23 de diciembre y retomará funciones el 5 de enero.
Desde el entorno de la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, confirmaron que no tomará vacaciones y descartaron viajes al interior del país.
Así, mientras el Presidente mantiene el control político desde Olivos, el Gabinete atraviesa un breve receso que funciona como antesala de un primer trimestre marcado por el debate legislativo y las reformas estructurales que el Gobierno busca impulsar en el Congreso.