El Banco Central de la República Argentina (BCRA) anunció este miércoles el cierre de un préstamo Repo por USD 3.000 millones con un grupo de seis bancos internacionales de primera línea, a un plazo de un año y con una tasa anual del 7,4%. La operación se concretó en la antesala del pago de USD 4.200 millones que el Gobierno deberá realizar el próximo 9 de enero a tenedores de títulos públicos.
Según informó la autoridad monetaria, la transacción se realizó por el monto total licitado, con un plazo de 372 días. “El BCRA abonará una tasa de interés equivalente a la SOFR en dólares más un spread promedio de 400 puntos básicos, lo que resulta en una tasa del 7,4% anual”, detalló el organismo en un comunicado. Voceros oficiales aclararon que no se difundirá la identidad de los bancos participantes.
Una señal al mercado
Con la confirmación del crédito, el Gobierno despejó una de las principales incógnitas del mercado financiero de las últimas semanas: cómo se financiaría el pago del vencimiento de enero. Si bien no existían dudas sobre la voluntad de pago de la Argentina, hasta ahora no estaba clara la estrategia para afrontar el compromiso.
El ministro de Economía, Luis Caputo, había anticipado que existía interés de bancos internacionales para otorgar hasta USD 7.000 millones en préstamos Repo. Finalmente, el BCRA recibió ofertas por USD 4.400 millones, un 50% por encima del monto licitado, aunque decidió adjudicar solo USD 3.000 millones. “A pesar del elevado nivel de demanda y considerando las proyecciones de fortalecimiento de las reservas internacionales, se optó por no ampliar el monto adjudicado”, explicó el Central.
Antecedentes y costo financiero
La tasa pactada resulta inferior a la de operaciones similares previas. Este es el tercer préstamo Repo de la gestión Caputo: en enero de 2025 se obtuvo uno por USD 1.000 millones al 8,8%, y en junio otro por USD 2.000 millones al 8,25%. Además, el pasado 10 de diciembre el Tesoro regresó al mercado con una ampliación del bono AL29, con una tasa del 9,26% anual.
Desde el BCRA destacaron que el interés demostrado por los bancos internacionales “afianza el proceso de normalización en el acceso a los mercados de crédito”, en un contexto de caída del riesgo país y ordenamiento macroeconómico. “Esta operación ratifica la capacidad del Banco Central para gestionar de manera eficiente su liquidez en moneda extranjera y fortalecer la posición de reservas”, subrayó el comunicado.
Impacto en las reservas y estructura del Repo
El ingreso de los USD 3.000 millones representa un alivio clave para las reservas internacionales, que de no haberse concretado la operación hubieran sufrido un impacto considerable ante la magnitud del vencimiento.
El préstamo Repo implica que, a cambio de los fondos, la Argentina entregó bonos como garantía, con el compromiso de recomprarlos a un precio prefijado. En esta oportunidad, el BCRA utilizó Bonares 2035 y 2038, títulos regidos por ley argentina.
En la última semana de diciembre, el Ministerio de Economía había anticipado esta operatoria mediante un canje de bonos con el Banco Central: el Tesoro entregó los Bonares en dólares y recibió a cambio bonos en pesos ajustados por inflación, preparando el terreno para la operación cerrada ahora.
El vencimiento del 9 de enero
Según datos oficiales, el próximo 9 de enero vencen USD 4.216 millones en deuda. De ese total, USD 2.567 millones corresponden a bonos Globales (USD 1.524 millones de capital y USD 1.043 millones de intereses) y USD 1.649 millones a Bonares (USD 1.187 millones de capital y USD 462 millones de intereses).
Dado que la deuda es responsabilidad del Tesoro Nacional y los dólares del Repo ingresan al BCRA, se instrumentará un mecanismo para que el Tesoro acceda a esos fondos. Del total del vencimiento, se estima que USD 500 millones están en manos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses, por lo que no tendrán impacto sobre las reservas.
El préstamo Repo se suma a otras fuentes recientes de divisas, como las compras del Tesoro en el mercado, los USD 910 millones obtenidos por la ampliación del Bonar 2029 y los USD 700 millones ingresados por la privatización de las centrales hidroeléctricas del Comahue.