Expectativa por el destino de los 863 presos políticos que permanecen detenidos en Venezuela

Organismos de derechos humanos aguardan definiciones del gobierno transitorio encabezado por Delcy Rodríguez, tras la captura de Nicolás Maduro. La situación de los detenidos es uno de los principales focos de atención en la transición.

Crece la expectativa por el destino de los 863 presos políticos que permanecen detenidos en distintos centros de reclusión de Venezuela, luego de la captura de Nicolás Maduro el pasado sábado y la asunción de Delcy Rodríguez como presidenta interina. Hasta el momento, las nuevas autoridades no informaron qué medidas adoptarán respecto de estas personas privadas de libertad.

Organizaciones de derechos humanos consideran que una eventual liberación de los detenidos por motivos políticos podría convertirse en una de las primeras señales del rumbo que tomará la transición venezolana, en un contexto de fuerte presión internacional.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el domingo por la noche que Rodríguez “está cooperando” con Washington en el marco del proceso político en curso. Según declaró a periodistas a bordo del Air Force One, aún no mantuvo un contacto directo con la mandataria interina, aunque reconoció que existen canales de diálogo abiertos. “Hablaré con ella en el momento adecuado”, sostuvo.

Las cifras de la represión

De acuerdo con el último informe del Foro Penal, organización no gubernamental dedicada al monitoreo de presos políticos en Venezuela, al 29 de diciembre de 2025 se registraban 863 personas detenidas por razones políticas. Del total, 755 son hombres, 106 mujeres y un adolescente; 687 son civiles y 176 militares. Además, se contabilizan 86 extranjeros privados de libertad.

Entre los detenidos de otras nacionalidades figuran el argentino Nahuel Gallo, la hispano-venezolana Rocío San Miguel y el italiano Alberto Trentini, entre otros.

En el grupo de presos venezolanos se encuentran dirigentes políticos, activistas sociales y defensores de derechos humanos de alto perfil, como Emirlendris Benítez, Nélida Sánchez, Enrique Márquez, María Oropeza y Freddy Superlano, cuyos casos han sido denunciados en reiteradas oportunidades por organismos internacionales.

Un patrón sostenido desde 2014

Las cifras actuales, sin embargo, no reflejan la magnitud total de la represión. Desde 2014, el Foro Penal ha documentado 18.612 detenciones por motivos políticos. Miles de personas han pasado por cárceles venezolanas acusadas de delitos como “traición a la patria”, “instigación al odio” o “terrorismo”, en muchos casos por manifestarse o expresar críticas al gobierno.

La mayoría de los presos políticos actuales fueron detenidos tras las elecciones de julio de 2024. Según datos oficiales, más de 2.400 personas fueron arrestadas entre el 29 de julio y el 13 de agosto de ese año, una cifra que superó en intensidad y rapidez anteriores oleadas represivas.

Además, más de 9.000 personas permanecen sometidas a medidas restrictivas de libertad, como prohibiciones de salida del país, presentaciones judiciales periódicas o arrestos domiciliarios, sin condena firme.

El Foro Penal también denunció que 17 presos políticos murieron bajo custodia del Estado desde 2014, en muchos casos por falta de atención médica o en circunstancias no esclarecidas.

Señales hacia la comunidad internacional

El domingo por la noche, Delcy Rodríguez difundió un mensaje en el que expresó la “vocación de paz” de Venezuela y manifestó la disposición de su gobierno a avanzar en una agenda de cooperación internacional. El texto, publicado en su canal de Telegram, evitó referencias directas a la situación de los presos políticos.

Mientras tanto, familiares de los detenidos y organizaciones de derechos humanos aguardan definiciones concretas, en un momento clave para el futuro institucional del país.

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