Desde el Ministerio de Economía estiman que el paro nacional convocado por la CGT podría generar una pérdida económica de aproximadamente 575 millones de dólares, aunque esa cifra depende del nivel de adhesión de los distintos sectores productivos.
El Gobierno nacional difundió este jueves una estimación oficial sobre el impacto económico del paro general convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT) en rechazo a la reforma laboral. Según fuentes del Ministerio de Economía, la huelga de 24 horas podría implicar una pérdida diaria de USD 575 millones, siempre supeditada al nivel de acatamiento entre las actividades clave del país.
La cifra surge de proyecciones sectoriales que consideran adhesiones variables en cada rubro productivo y de servicios. El cálculo oficial —que contempla un rango de acatamiento estimado entre 30% y 50%— ubica el impacto económico dentro del rango de los paros generales de mayor costo de los últimos años, aunque inferior al registrado cuando hubo mayor participación sindical en huelgas anteriores.
Impacto por sectores
La estimación de 575 millones de dólares se fundamenta en una combinación de variables: nivel de producción detenida, caída en el consumo interno, pérdida de horas trabajadas, paralización del comercio y servicios, y la ausencia de personal en empresas tanto privadas como públicas.
El Gobierno destacó que, en comparación con paros anteriores —cuando la falta de transporte y actividad generalizada amplificó el costo— la expectativa de adhesión podría ser menor esta vez, lo que modificaría el cálculo final del impacto.
Además, precisaron que si el nivel de acatamiento fuese mayor al proyectado, la pérdida económica podría acercarse a cifras más altas, e incluso superar los USD 800 millones en una sola jornada, aunque este escenario está supeditado a circunstancias excepcionales de paralización total.
Contexto del paro
La huelga general fue convocada por la CGT en rechazo a la reforma laboral que se trata en el Congreso, y su impacto no solo se mide en términos de economía: sectores sindicales vinculados explican que la movilización pretende frenar lo que consideran un deterioro de derechos laborales y un ataque a las condiciones de trabajo formales.
El Gobierno, por su parte, sostiene que la reforma laboral es un paso necesario para modernizar el mercado de trabajo y alentar la inversión, mientras que desde la central obrera advierten que la pérdida de empleo y la precarización pueden agravarse con los cambios propuestos.
Comparación con paros anteriores
Los datos oficiales recuerdan que huelgas generales previas generaron pérdidas millonarias: por ejemplo, un paro masivo en mayo de 2024 estimó costos de más de USD 540 millones cuando la movilización fue casi total, y que una huelga con menor adhesión llegó a costos menores en años recientes.
En este contexto, la proyección económica del Gobierno no solo se convierte en un parámetro fiscal y productivo, sino también en un elemento de la agenda política de la jornada conflictiva.