Las Fuerzas de Defensa de Israel lanzaron una nueva oleada masiva sobre objetivos militares y de seguridad en Irán, mientras Teherán sigue respondiendo con misiles y drones en toda la región. El derribo de un Yak-130 marcó el primer combate aire-aire de un F-35 en la historia. Turquía activó sus defensas de la OTAN. El petróleo sigue por encima de los 75 dólares y los mercados globales acumulan pérdidas.

El quinto día de la Operación Furia Épica arrancó con explosiones sobre Teherán en la madrugada del miércoles. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confirmaron el inicio de lo que describieron como «ataques a gran escala contra objetivos del régimen terrorista iraní en la capital», la décima oleada de este tipo desde que comenzaron las operaciones el sábado 28 de febrero. Los blancos nocturnos fueron centros de mando de las fuerzas de seguridad interna iraní y cuarteles de la milicia Basij. «Anoche impactaron con mucha fuerza; fue una noche terrible», declaró a CNN un residente del norte de Teherán que pidió no ser identificado. «No sé exactamente dónde impactaron, pero parecía que oíamos explosiones a nuestro alrededor.»
Primer derribo histórico de un F-35
En el plano aéreo, el miércoles registró un hito que los analistas militares ya estaban siguiendo desde el inicio del conflicto. Un caza F-35I Adir de la Fuerza Aérea israelí derribó sobre Teherán un avión de combate Yak-130 iraní, en lo que las FDI confirmaron como el primer derribo en la historia de una aeronave tripulada enemiga por parte de ese modelo de caza de quinta generación. El Yak-130 «Mitten» es un biplaza soviético subsónico de entrenamiento y combate ligero que no representa rival para el F-35: la disparidad tecnológica entre ambas aeronaves es abismal, pero el valor simbólico del evento es considerable. La última vez que la Fuerza Aérea israelí había participado en un combate aéreo fue en 1985, cuando un F-15 derribó dos MiG-23 sirios sobre Líbano.
El frente que inquieta a la OTAN: Turquía bajo ataque
El desarrollo más preocupante del día llegó desde Ankara. El Ministerio de Defensa de Turquía confirmó que sus sistemas de defensa antiaérea interceptaron un misil balístico lanzado desde Irán antes de que ingresara al espacio aéreo turco. Es el primer ataque directo de Irán contra un miembro de la Alianza Atlántica desde el inicio del conflicto. La OTAN condenó el incidente de inmediato y dijo que «se mantiene firmemente junto a todos los Aliados, incluida Turquía». Lo que no dijo es qué implica el ataque en términos del artículo 5 del Tratado del Atlántico Norte, que establece la defensa colectiva. Ese debate comenzó en los pasillos de Bruselas el mismo miércoles.
Por su parte, Irán descartó cualquier negociación con Washington. Mohammad Mokhbar, principal asesor del difunto líder supremo Alí Jamenei —muerto el sábado en los primeros ataques— declaró a la televisión estatal: «No tenemos ninguna confianza en los estadounidenses y no tenemos ninguna base para la negociación con ellos. Podemos continuar la guerra tanto tiempo como queramos.» En paralelo, medios estadounidenses reportaron contactos discretos iraníes para explorar una salida al conflicto: el doble mensaje es un indicador de la tensión interna en un régimen que opera sin su líder supremo, con un consejo de tres personas ejerciendo el poder de forma transitoria.
El balance humano y el impacto global

El recuento de víctimas en Irán supera las 1.000 personas según la ONG Human Rights Activists News Agency, incluyendo al menos 168 muertos en una escuela primaria de niñas. En Israel, 11 personas perdieron la vida desde el inicio del conflicto. Kuwait reportó dos militares muertos y decenas de heridos por ataques iraníes en su territorio. La embajada de EEUU en Riad fue atacada con drones, forzando su cierre. Francia desplegó cazas Rafale sobre sus bases en los Emiratos Árabes Unidos. El Departamento de Estado autorizó la salida de personal no esencial de Arabia Saudita, Omán y Chipre.
En los mercados, el petróleo cotiza por encima de los 75 dólares el barril —con proyecciones de superar los tres dígitos si el Estrecho de Ormuz permanece bloqueado más de un mes— y el S&P 500 acumuló una caída del 0,9% el martes, después de haber llegado a bajar un 2,5% durante la jornada. QatarEnergy suspendió su producción de gas tras ataques iraníes, disparando los precios del gas natural en Europa un 45%. Para Argentina, que negocia en un contexto de tipo de cambio sensible y depende de las importaciones de energía, la evolución de esos números importa tanto como los partes de guerra.