La Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York resolvió suspender de manera temporal todas las demandas vinculadas al juicio por la expropiación de YPF, en una decisión que favorece la posición de la Argentina mientras se define la cuestión de fondo.
El tribunal hizo lugar al pedido presentado por la Procuración del Tesoro de la Nación y ordenó frenar cualquier avance judicial relacionado con la ejecución del fallo de primera instancia, hasta que se resuelva la apelación central.
La causa tiene su origen en la sentencia dictada en 2023 por la jueza Loretta Preska, quien condenó al Estado argentino a pagar cerca de USD 18.000 millones por la expropiación de la petrolera en 2012. Esa decisión fue apelada por el país y actualmente está bajo revisión.
La suspensión implica que, por el momento, no podrán avanzar los intentos de cobro impulsados por los fondos demandantes, entre ellos Burford Capital, principal beneficiario del fallo original.
Desde el Gobierno habían solicitado una medida urgente para evitar que continuaran los procesos de ejecución y otras instancias judiciales en territorio estadounidense mientras se analiza la validez de la sentencia. La Cámara aceptó ese planteo y pausó todas las actuaciones en curso.
Especialistas interpretan la decisión como una señal de que el tribunal podría pronunciarse en el corto plazo sobre el fondo del litigio, aunque no existe un plazo formal para ello. La audiencia de apelación se realizó en octubre del año pasado y desde entonces se aguarda una resolución.
Ahora, el futuro del caso queda en manos de los jueces Denny Chin, José Cabranes y Beth Robinson, quienes deberán definir si confirman, modifican o revocan la sentencia de primera instancia.
El fallo podría abrir distintos escenarios: desde una victoria total para la Argentina, hasta la confirmación de la condena o una resolución intermedia que implique recalcular el monto o revisar aspectos del proceso.
Mientras tanto, la suspensión dictada por la Cámara representa un alivio para el país, ya que bloquea de manera provisoria los reclamos millonarios derivados de uno de los litigios internacionales más relevantes de los últimos años.