Lionel Messi recordó cómo empezó su historia de amor con Antonela Roccuzzo y dejó una risueña frase sobre su personalidad

El capitán de la Selección argentina reveló detalles inéditos de su vida privada, su relación de pareja y su forma de ser, en una entrevista íntima

Lionel Messi volvió a mostrar su costado más personal al recordar cómo comenzó su historia de amor con Antonela Roccuzzo, en una entrevista en la que también dejó definiciones sinceras —y con humor— sobre su personalidad y su vida cotidiana fuera de las canchas.

La charla fue concedida a Luzu TV durante los primeros días de diciembre de 2025, antes de su viaje a Rosario para pasar las Fiestas, y se dio en la antesala de lo que será su última Copa del Mundo. Allí, el capitán de la Albiceleste repasó su recorrido sentimental, familiar y profesional, con anécdotas poco conocidas.

Un amor que nació en la infancia

Messi contó que conoció a Antonela cuando ambos tenían apenas seis años, gracias a Lucas Scaglia, primo de ella y compañero suyo en las divisiones infantiles de Newell’s Old Boys.

“De chiquitos siempre teníamos… me gustaba. En una época habíamos sido ‘amigovios’, pero éramos muy chicos”, recordó entre risas. Luego, la distancia marcó el vínculo cuando él se mudó a Barcelona, aunque el contacto nunca se perdió del todo. “En esa época recién empezaba el MSN. Si no era carta o mail, era muy difícil comunicarse”, explicó.

El reencuentro definitivo se dio años más tarde, ya con otra madurez. “Yo sabía que cuando caía ahí ya estaba, no me podía mandar más ninguna. Dije: ‘esta es la mujer de mi vida’”, confesó. Según contó, ni siquiera recuerda con precisión si le pidió formalmente que fuera su novia: “Capaz que sí, pero no me acuerdo”.

La decisión más difícil

Para Messi, uno de los momentos más complejos fue cuando Antonela decidió dejar Rosario y mudarse a Barcelona. “Era chica, estaba estudiando, tenía su familia, su entorno. Por ahí era una locura que se venga conmigo. Eso fue lo más difícil”, reconoció.

Con el tiempo llegaron los hijos y la familia consolidada. “Después, las decisiones ya son familiares. Difíciles, pero van todos juntos”, reflexionó.

La frase que se volvió viral

Entre las declaraciones más comentadas, Messi dejó una definición tan sincera como divertida sobre su forma de ser:
“Soy más raro que la mierda. Me gusta estar solo, disfruto estar solo”, dijo entre risas.

El rosarino explicó que es estructurado, introspectivo y que suele “comerse los problemas solo”. “Si me cambian algo del día organizado, me desconecto. No me comunico, lo asimilo para adentro”, detalló. En ese sentido, destacó el rol clave de Antonela en su vida: “En el día a día me abro con ella. En lo deportivo hablo más con mi papá, pero en la vida, con ella”.

La intimidad del hogar Messi

Messi también habló de la dinámica familiar con Thiago, Mateo y Ciro, donde la pelota es protagonista permanente. “Vivimos con la pelota. Mateo es el más fanático”, contó, y admitió que Antonela pone límites al “quilombo” dentro de la casa.

Además, reconoció su obsesión por el orden: “Siempre fui muy obsesionado. Al principio Anto era un desastre, pero cambió. No me gusta que me toquen las cosas de fútbol”.

Un Messi auténtico

A lo largo de la entrevista, el capitán argentino se mostró reflexivo sobre su pasado, las críticas que sufrió en la Selección, su vida actual en Estados Unidos y su vínculo con Rosario. “Allá no salgo de mi casa. Voy a lo de mi vieja, de mi hermano. Estoy con mi gente”, dijo.

Lejos del personaje público, Messi volvió a mostrarse auténtico, introspectivo y familiar, reafirmando que, detrás del ídolo mundial, sigue estando el chico rosarino que se enamoró en la infancia.

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