El oficialismo reorganizó la agenda legislativa luego de que Uruguay avanzara con la ratificación del pacto comercial entre el Mercosur y la UE. La Casa Rosada quiere anticiparse.
La Casa Rosada volvió a mover las piezas en el Congreso. El presidente Javier Milei impulsó un cambio en el temario del Senado con un objetivo claro: que la Argentina sea el primer país del Mercosur en aprobar el acuerdo comercial con la Unión Europea.
Aunque el cronograma de las sesiones previstas para jueves y viernes ya estaba definido, el bloque de La Libertad Avanza notificó en la reunión de labor parlamentaria un giro en el orden de tratamiento de los proyectos.
Originalmente, el oficialismo planeaba debatir el jueves la reforma del Régimen Penal Juvenil y la modificación de la ley de Glaciares, mientras que el viernes se tratarían el pliego de Fernando Iglesias como embajador en Bruselas y ante la Unión Europea, el acuerdo UE-Mercosur y la ley de Modernización Laboral.
Sin embargo, tras la intervención de la Casa Rosada, el jueves se abordarán el pliego diplomático, el acuerdo Unión Europea–Mercosur y la reforma a la ley de Glaciares. Para el viernes quedarán los dos ejes centrales de las sesiones extraordinarias: Régimen Penal Juvenil y Modernización Laboral.
La carrera por la ratificación
En un primer momento, desde el oficialismo atribuyeron el cambio a una estrategia parlamentaria frente al peronismo. “Ellos van a querer hablar todos”, deslizó un senador libertario. Pero con el correr de las horas se conoció el verdadero motivo.
“Lo pidió la Casa Rosada porque quieren ser los primeros en aprobar el acuerdo”, explicó una fuente del bloque libertario. Según trascendió, incluso ya estaría redactada la frase que destacaría que la Argentina fue el primer país del Mercosur en ratificar el entendimiento, en el discurso de apertura de sesiones ordinarias que Milei pronunciará el 1° de marzo en el Congreso.
La urgencia oficialista responde al avance de Uruguay en el mismo sentido. El Congreso uruguayo ya dio pasos decisivos para la ratificación del acuerdo. La comisión especial encargada de su tratamiento aprobó por unanimidad el texto, que ahora deberá ser votado por las Cámaras de Senadores y Representantes.
De acuerdo con la agencia EFE, la jornada contó con la presencia del canciller Mario Lubetkin y del ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, quienes respaldaron el entendimiento. Las autoridades uruguayas señalaron que la aprobación definitiva podría concretarse en los próximos días.
Ese escenario encendió las alarmas en Balcarce 50. Consciente del valor político y simbólico de liderar la ratificación regional del acuerdo con la Unión Europea, Milei decidió acelerar el tratamiento en el Senado y reordenar la agenda parlamentaria para intentar llegar primero.
La movida confirma, una vez más, el férreo control que ejerce el Ejecutivo sobre el bloque oficialista, cuyos legisladores avanzan prioritariamente con los proyectos enviados desde la Casa Rosada y, ahora también, ajustan el calendario según las prioridades estratégicas del Presidente.