Tapia llamó a Gallo antes de que despegara : la ministra de Seguridad reveló los detalles del operativo que dejó al Gobierno en offside

La liberación del gendarme detenido 448 días en Venezuela fue posible gracias a una red de contactos paralela que incluyó a la AFA, la Federación Venezolana de Fútbol y figuras del kirchnerismo. El Gobierno no sabía nada.

La historia de la liberación de Nahuel Gallo tiene más capas de las que el Gobierno quiso reconocer. Este sábado, la ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva confirmó que el gendarme mantuvo una videollamada con el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, Claudio «Chiqui» Tapia, antes de subir al avión privado que lo trajo de regreso a la Argentina. La charla ocurrió en el momento más delicado de la operación: cuando Gallo ya sabía que iba a ser liberado pero todavía no había pisado la aeronave.

«Fue quien negoció, no solo de taxi, fue quien hizo una negociación porque el taxi sería otra cosa, negociador y taxi en todo caso», definió Monteoliva al describir el rol de Tapia. La frase es reveladora: la ministra del Gobierno de Milei terminó reconociendo que el presidente de la AFA — a quien el propio Presidente acusa de lavado de dinero y con quien mantiene una guerra abierta — fue el artífice central del operativo humanitario más importante del año.

448 días y un Gobierno que no pudo

Nahuel Gallo, cabo primero de la Gendarmería Nacional, había sido detenido el 8 de diciembre de 2024 cuando cruzó la frontera venezolana en circunstancias que nunca quedaron del todo claras. Desde entonces, su familia esperó. Y el Gobierno gestionó — o intentó gestionar — su liberación durante más de un año sin éxito.

Desde Venezuela afirmaron que nunca hubo un pedido formal por vías diplomáticas. «Ni en la gestión de Werthein, ni en la gestión de Quirno», aseguraron fuentes venezolanas. Telemundo 52 La ruptura de relaciones diplomáticas entre Argentina y Venezuela, una de las banderas del gobierno de Milei, terminó siendo el principal obstáculo para rescatar a uno de sus propios hombres.

El operativo paralelo

La buena relación entre Tapia y Jorge Giménez Ochoa, presidente de la Federación Venezolana de Fútbol, resultó clave. Ambos son dirigentes de Conmebol y habrían establecido vínculos durante el Mundial Sub-20 disputado en Venezuela. Giménez Ochoa es además cercano a Delcy Rodríguez y su hermano Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional venezolana. Dirección General de Migración

El puente entre Tapia y el gobierno venezolano se consolidó en una reunión del Consejo de Conmebol en Río de Janeiro. Tapia había pedido autorización judicial para viajar a Venezuela — está impedido de salir del país por la causa judicial en su contra — pero no se la concedieron. Entonces envió a dos dirigentes de la AFA, Luciano Nakis y Fernando Isla Casares, con la excusa formal de visitar las obras de un Centro de Alto Rendimiento en Caracas. NIJC

El Gobierno no supo nada hasta que vio la foto de Gallo al pie del avión. «Nos enteramos el domingo a la mañana sobre un avión que había aterrizado en Venezuela con dos argentinos», admitió Monteoliva. Houstonimmigration

El avión y sus vínculos

La aeronave utilizada fue un Bombardier Learjet 60 con matrícula LV-KMA, perteneciente a la empresa Baires Fly, vinculada con Tapia y que también tiene relación con Sergio Daniel Mastropietro, uno de los socios de Federico «Fred» Machado, el argentino imputado por narcotráfico y relacionado con el exdiputado José Luis Espert. ONG Rescate

El vuelo salió de Caracas, hizo escalas en Ecuador y Chile para cargar combustible, y aterrizó en Ezeiza a las 4:45 de la madrugada del lunes. Gallo fue trasladado encapuchado desde la cárcel Rodeo I hasta el pie del avión. Telemundo Miami

Milei contra Tapia, aunque Gallo ya estaba en casa

El presidente eligió no reconocer el mérito de la AFA. «Lo importante es que vuelva. Si vuelve por el motivo que fuera, ya sea por la gestión de EE.UU. e Italia o el vehículo que haya puesto a disposición otra persona o lo que sea, bienvenido.» Y cuando le preguntaron directamente por Tapia, respondió: «Veo que con cada cosa que hace se ensucia más a sí mismo.»

Venezuela, por su parte, tampoco habría aprobado usar un vuelo comercial por seguridad, ni una aeronave oficial venezolana por temor a que ocurra otro embargo como el del avión de Emtrasur en 2022. Se necesitaba un vuelo privado, y la AFA lo tenía. Dirección General de Migración

El resultado es paradójico: el Gobierno de Milei, que tiene a Tapia en la mira judicial por evasión y lavado, terminó beneficiándose de una operación montada por el mismo hombre al que quiere meter preso. Y Tapia, con la Justicia encima y sin poder salir del país, logró lo que la diplomacia oficial no pudo en 448 días.

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