La etapa final del juicio por el triple homicidio ocurrido en enero de 2024 en Capitán Bermúdez ingresó en su tramo decisivo con un alegato contundente de la defensa. El abogado Ezequiel Torres rechazó la acusación fiscal y el pedido de prisión perpetua contra Alexis Lobos, al sostener que el proceso carece de prueba directa que lo ubique como autor material de los asesinatos.
El caso, que generó fuerte impacto en el cordón industrial santafesino, analiza la muerte violenta de tres hombres en un episodio que la Fiscalía calificó como homicidio agravado con móvil económico. En ese marco, el Ministerio Público solicitó la pena máxima prevista por el Código Penal.
Sin embargo, en su exposición ante el tribunal, Torres centró su estrategia en desarticular la construcción probatoria fiscal.

“No hay una sola prueba directa que coloque a Lobos en la escena del crimen al momento de los hechos”, afirmó.
La discusión sobre la prueba indiciaria
El eje técnico del planteo defensivo giró en torno al estándar de certeza. En delitos de esta magnitud —donde se solicita prisión perpetua— la exigencia probatoria es máxima. Según la defensa, la acusación se apoya en indicios que no logran conformar un cuadro probatorio cerrado.
Torres sostuvo que no existen registros fílmicos, testimonios presenciales ni pericias científicas concluyentes que vinculen inequívocamente al acusado con el triple homicidio.
“Se construyó una hipótesis y luego se intentó acomodar los elementos del expediente para sostenerla”, expresó ante los jueces.
Desde esta perspectiva, el abogado planteó que la teoría fiscal no supera el umbral de la duda razonable, principio rector del derecho penal que impide condenar cuando subsisten interrogantes relevantes.
El supuesto móvil económico
Otro punto neurálgico fue el cuestionamiento al móvil económico que la Fiscalía atribuye al hecho. Según la acusación, el crimen estaría vinculado a dinero. Pero para la defensa, esa línea argumental no fue debidamente acreditada.
“Se habla de un móvil económico, pero no se probó un beneficio concreto, ni un flujo de dinero que respalde esa versión”, sostuvo Torres.
El planteo apunta a desarmar la secuencia lógica entre motivo, ejecución y resultado. Para la defensa, la ausencia de prueba patrimonial o financiera sólida debilita la imputación.
El impacto del juicio abreviado
La causa incluye un antecedente relevante: otro imputado accedió a un juicio abreviado por encubrimiento. La defensa considera que ese punto merece una revisión crítica.
“No se puede consolidar una teoría de encubrimiento si aún está en discusión quién cometió el hecho principal”, remarcó el abogado.
Desde el análisis jurídico, la estrategia apunta a señalar inconsistencias estructurales en la acusación global.
Pedido de absolución
En el cierre de su alegato, Torres solicitó la absolución de su defendido.
“Estamos frente a una acusación gravísima, con pedido de perpetua, pero sin la prueba sólida que exige una condena de esa magnitud”, afirmó.
El tribunal deberá ahora deliberar y emitir sentencia en un fallo que será observado con atención tanto por la comunidad local como por el ámbito judicial santafesino, dado el debate sobre el alcance de la prueba indiciaria en crímenes complejos.