Héctor Paletta, quien estuvo a cargo del VAR en el último Superclásico entre River Plate y Boca Juniors, rompió el silencio y explicó por qué decidió no convocar al árbitro principal, Darío Herrera, a revisar la polémica jugada del final del partido que generó el reclamo de todo River.
El referí sostuvo que su criterio fue respaldar la decisión tomada en el campo de juego. “Mi filosofía es acompañar lo que decide el árbitro en cancha. Ellos están ahí, viviendo el partido. En esta jugada hubo un contacto, pero no lo consideramos suficiente como para derribar al defensor. No encontré una evidencia clara y obvia de error”, explicó en declaraciones televisivas.
La acción en cuestión ocurrió a los 49 minutos del segundo tiempo, cuando Lucas Martínez Quarta cayó en el área tras un contacto con Lautaro Blanco. Mientras desde el lado de River reclamaron penal, Paletta insistió en que la caída fue exagerada: “Hay una imagen que puede parecer más contundente, pero no alcanza para corregir lo sancionado en cancha. El jugador siente el contacto y exagera”.
El árbitro calificó la jugada como “gris”, al reconocer que admite distintas interpretaciones: “Para la mitad puede ser penal y para la otra mitad no. Son decisiones finas que forman parte del juego”.
Paletta también se refirió al análisis integral que realizó desde la cabina VAR: “Vimos la acción desde distintos ángulos y velocidades. Herrera percibe el contacto y también la exageración. Con esos elementos, entendimos que lo correcto era sostener su decisión”.
Además, reveló que tras el partido recibió amenazas luego de que se difundiera su número personal: “Filtraron mi teléfono y recibí llamados y mensajes intimidatorios. Fue una situación difícil, aunque por suerte no afectó a mi familia”.
En ese contexto, el árbitro defendió el rol del VAR y remarcó que no debe intervenir en acciones mínimas: “El VAR está para corregir errores claros, no para revisar cada detalle. Si empezamos a intervenir por todo, terminamos dirigiendo desde la cabina”.
Por último, aseguró que su decisión fue respaldada por las autoridades arbitrales y reafirmó su postura: “Buscamos coherencia en este tipo de jugadas. Es un deporte de contacto y no todo roce es falta sancionable”.