Plan Mesa: qué trae hoy la caja de alimentos y por qué se redujo la cantidad de productos

La reconfiguración del Plan Mesa en la provincia de Buenos Aires vuelve a poner en foco el alcance de la asistencia alimentaria en un contexto de ajuste presupuestario y alta inflación. La reducción en la cantidad y variedad de productos que reciben las familias refleja tensiones en el financiamiento y abre interrogantes sobre la sostenibilidad del programa.

Implementado en 2020 durante la pandemia, el Plan Mesa surgió como una respuesta para garantizar el acceso a alimentos ante el cierre de comedores escolares. En sus inicios, las cajas incluían una amplia variedad de productos: harina, arroz, lentejas, fideos, aceite, leche, huevos, arvejas, levadura y salsa de tomate, entre otros.

Actualmente, el contenido se redujo de 15 a 9 productos. Hoy, cada caja mensual contiene una docena de huevos, aceite, arroz, leche, harina, lentejas, arvejas, levadura y tomate triturado. La disminución responde principalmente al impacto de la inflación sobre el presupuesto destinado a alimentos.

Menos productos y tensiones por el financiamiento

Desde la provincia reconocen que la reconfiguración del programa está directamente vinculada a la falta de transferencias de fondos nacionales. En ese sentido, aseguran que el ajuste obligó a redefinir la política alimentaria.

Según datos oficiales, la Provincia reclama a la Nación una deuda de alrededor de $220 mil millones destinada al financiamiento del servicio alimentario escolar. Esta situación impacta tanto en el Plan Mesa como en otros programas complementarios.

Al mismo tiempo, el esquema genera fricciones con los municipios, ya que la distribución de las cajas suele canalizarse a nivel local, lo que en algunos casos deriva en disputas políticas sobre la visibilidad de la asistencia.

El rol del Servicio Alimentario Escolar

Como respuesta al recorte en las cajas, el Gobierno bonaerense decidió reforzar el Servicio Alimentario Escolar (SAE), que garantiza desayuno, almuerzo y merienda en las escuelas.

Actualmente, el SAE alcanza a unos 2,5 millones de estudiantes en más de 11.500 establecimientos. El presupuesto fue incrementado en un 30%, lo que implica un salto mensual significativo en la inversión destinada a comedores escolares.

Sin embargo, desde la propia gestión admiten que este refuerzo no logra compensar completamente la reducción en la asistencia directa que representaban las cajas del Plan Mesa.

Alcance y criterios de distribución

En la actualidad se distribuyen más de 2 millones de cajas por mes. La definición de los beneficiarios queda en manos de las escuelas, equipos de orientación y autoridades locales, lo que introduce cierto grado de discrecionalidad en la asignación.

Este esquema busca focalizar la ayuda en los sectores más vulnerables, aunque también plantea desafíos en términos de equidad y cobertura.

Un sistema bajo presión

El Plan Mesa se inscribe en un entramado más amplio de políticas sociales que también fueron reforzadas, con incrementos presupuestarios en programas alimentarios y en las Unidades de Desarrollo Infantil.

Aun así, el contexto económico condiciona la capacidad de respuesta del sistema. La combinación de inflación, restricciones fiscales y disputas por los recursos deja en evidencia las limitaciones actuales para sostener el nivel de asistencia.

En este escenario, la reducción de productos en las cajas no solo refleja un ajuste puntual, sino también un cambio en la forma en que se organiza la ayuda alimentaria en la provincia, con mayor peso del sistema escolar y una focalización más estricta de los recursos disponibles.

Categorías

Deja un comentario

Desarrollo Web Efemosse