El comercio electrónico en la Argentina consolida su crecimiento y ya forma parte central de los hábitos de consumo. Con 25 millones de usuarios activos, el canal digital no solo suma compradores, sino que también incrementa la frecuencia de uso y diversifica las categorías más demandadas.
Según datos de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE), el 19% de los usuarios realiza compras online al menos una vez por semana, mientras que el 60% lo hace como mínimo una vez al mes. Este comportamiento refleja un cambio estructural: el e-commerce dejó de ser una alternativa ocasional para convertirse en un canal habitual.
En términos económicos, el sector alcanzó en 2025 una facturación de $34 billones, lo que representa un crecimiento interanual del 55%. Además, se incorporaron 1,3 millones de nuevos compradores, consolidando una base cada vez más amplia.
“El comercio electrónico ya no es marginal: para muchas empresas representa entre el 20% y el 25% de sus ventas”, explicó Gustavo Sambucetti, director de la CACE.
Qué compran más los argentinos
El ranking de categorías muestra una fuerte presencia de servicios y consumo cotidiano. En términos de facturación, el turismo lidera ampliamente, seguido por alimentos, bebidas y artículos de limpieza. En tercer lugar aparece tecnología, mientras que también se destacan los rubros de hogar y deportes.
En cuanto a crecimiento, los segmentos más dinámicos fueron viajes y alimentos, impulsados tanto por la recuperación del turismo como por la consolidación del hábito de comprar comida y productos de supermercado de manera online.
Un crecimiento con matices
Si bien el avance del sector es generalizado, no todas las categorías evolucionan al mismo ritmo. Durante 2025, el primer semestre mostró un crecimiento más acelerado, mientras que la segunda mitad del año estuvo más condicionada por la situación económica.
En ese contexto, rubros como tecnología y turismo lograron expandirse por encima del promedio, mientras que otros, como indumentaria, quedaron rezagados. De hecho, este último sector no registró crecimiento, afectado tanto por la caída del consumo como por la competencia externa.
El impacto de los impuestos
Uno de los principales desafíos para el comercio electrónico sigue siendo la carga impositiva, especialmente el impuesto a los ingresos brutos.
La particularidad del canal digital —donde comprador y vendedor pueden estar en distintas provincias— genera situaciones de doble imposición. Esto impacta directamente en los costos y, en muchos casos, se traslada a los precios finales.
Mientras que las grandes empresas logran amortiguar este efecto gracias a su estructura y presencia en múltiples jurisdicciones, las pymes enfrentan mayores dificultades para absorber estos costos.
Lo que viene: eventos y expectativas
En este escenario, el sector se prepara para uno de sus eventos clave: el Hot Sale 2026, que se realizará del 11 al 13 de mayo. La iniciativa buscará impulsar las ventas en un contexto económico desafiante, con foco en promociones y financiamiento.
Con una base de usuarios en expansión y hábitos cada vez más consolidados, el comercio electrónico sigue ganando terreno en la Argentina, aunque condicionado por variables macroeconómicas que marcan el ritmo de su crecimiento.