Condenaron a 10 años de cárcel a la familia que compró a una nena gitana de 13 años y la esclavizó en San Juan

Una niña analfabeta fue vendida por sus propios padres, embarazada por su primo y obligada a vender medias en la calle. La Justicia federal sumó otros dos casos similares en Mar del Plata y Bahía Blanca.
Una niña de 13 años fue vendida por sus propios padres a su primo sanguíneo, siete años mayor, por 825.000 pesos a valor de 2022. Lo que siguió fue una cadena de vejaciones documentadas ante la Justicia federal: un matrimonio forzado según el rito gitano, dos embarazos —uno con pérdida espontánea—, torturas con cigarrillos encendidos y trabajo forzado en la calle con el abdomen abultado. El caso fue investigado por la fiscalía federal de San Juan y la PROTEX, la unidad especializada en trata de personas del Ministerio Público Fiscal.
El mes pasado, Gustavo Franco Cristo, el «esposo» comprador, y sus padres Alberto e Isabel Cristo fueron condenados a diez años de prisión cada uno por el delito de trata de personas, según informó Infobae. La condena fue impulsada por el fiscal Francisco Alcaraz junto a la fiscal Alejandra Mangano, de la PROTEX.
Qué se sabe del caso
La menor, analfabeta y sin escolarización por decisión de sus padres, fue trasladada a través de tres provincias. En su declaración en cámara Gesell del 8 de marzo de 2025, describió la práctica llamada «abrir el camino»: el «marido» debía certificar la virginidad de la niña comprada. Quedó embarazada en dos ocasiones. El bebé del segundo embarazo nació el 24 de agosto de 2024 en el Hospital Iturraspe de Santa Fe.
Fue en Caucete, San Juan, donde Gendarmería Nacional capturó a sus captores, cuando estos intentaban recuperarla por la fuerza luego de que la menor había regresado con sus padres biológicos.
💬 «En San Juan ya hubo tres casos. En Neuquén se investigaron hechos similares. Los imputados se defienden al decir que es una práctica de su cultura, cuando son las propias mujeres las que piden ayuda y denuncian.» — Funcionaria judicial federal
La trata de niñas dentro de la comunidad gitana no se limita a este caso
Funcionarias judiciales que investigaron a varias familias gitanas describieron un patrón sistemático: analfabetismo trasversal en las mujeres, aislamiento, y niñas utilizadas como moneda de cambio entre familias. Las familias más adineradas de la comunidad compran a las hijas de las familias más pobres, según las fuentes consultadas.
En Mar del Plata, en 2017, la fiscal federal Laura Mazzaferri investigó a Laura y Horacio Crespo por un caso casi idéntico: una niña de 14 años, traída de La Plata sin DNI ni partida de nacimiento, vendida por su padrastro por 30.000 pesos y la promesa de una camioneta. La pusieron a vender pañuelitos en la calle bajo vigilancia. En una discusión doméstica, su «marido» la arrojó por la escalera y terminó con un pie fracturado. El Tribunal Oral Federal condenó a Laura Crespo en junio de 2020 a cinco años de prisión por trata de personas.
En Bahía Blanca, en febrero de 2021, el Tribunal Oral Federal condenó a nueve años de cárcel a Paulina Aida Macaroff, apodada «Mimi», por reducción a la servidumbre. Las víctimas eran cuatro nietos suyos, a quienes explotó durante una década —de 2008 a 2018— obligándolos a vender objetos en la calle hasta la madrugada. A su nieta de 15 años, que vivía bajo su tutela desde los 8 meses, intentó entregarla en matrimonio forzado a cambio de dinero. La menor escapó con su padre biológico. «Mimi» reunió a una turba para impedirlo en la estación de trenes.
💬 «Las crían para servir a los maridos y a la familia del varón. Su propósito no es solo tener hijos, sino también atender a todo el resto.» — Segunda funcionaria judicial federal consultada
Cómo sigue
La PROTEX tiene causas activas sobre la problemática. Las condenas recientes, sin embargo, exponen una brecha crítica: el aislamiento de las víctimas —analfabetas, sin documentación, sin acceso a instituciones— hace que la mayoría de los casos nunca llegue a la Justicia. En el caso Cristo, además, Isabel Cristo recibió prisión domiciliaria, igual que Laura Crespo años antes. La condena de Crespo fue seguida de libertad condicional poco más de un año después.