Miles de estudiantes, docentes, investigadores y trabajadores nodocentes se movilizaron este martes en distintos puntos del país en una nueva Marcha Federal Universitaria para reclamarle al gobierno de Javier Milei el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y denunciar el ajuste sobre la educación pública.
La protesta tuvo su acto central en Plaza de Mayo, donde organizaciones estudiantiles, gremios y autoridades universitarias leyeron un documento conjunto con fuertes críticas al Poder Ejecutivo y un pedido directo a la Corte Suprema para que garantice la aplicación de la norma aprobada por el Congreso.
“Cumplan con la ley”
Durante el acto central, el presidente del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), Franco Bartolacci, reclamó al Gobierno que respete la Ley de Financiamiento Universitario y garantice los recursos mínimos para el funcionamiento de las casas de estudio.
“Cumplan con la ley”, exigió frente a una Plaza de Mayo colmada.
Bartolacci sostuvo que la universidad pública representa una herramienta fundamental de movilidad social y remarcó que el acceso igualitario a la educación superior “no puede depender del lugar donde nació una persona ni de su situación económica”.
Además, advirtió sobre las consecuencias del ajuste en áreas estratégicas como la ciencia y la investigación: “Queremos que los hijos de trabajadores puedan seguir siendo ingenieros, médicos, arquitectos y científicos capaces de producir vacunas y satélites”.
“No hipotequen el futuro”
Otro de los discursos centrales estuvo a cargo del rector de la Universidad Nacional de Río Negro, Anselmo Torres, quien denunció un deterioro institucional y alertó sobre el impacto del ajuste en el sistema educativo.
“No hipotequen el futuro”, pidió ante los manifestantes.
Torres afirmó que el incumplimiento de leyes aprobadas por el Congreso y las decisiones judiciales representan “una amenaza al Estado de Derecho” y cuestionó el recorte presupuestario aplicado sobre universidades, ciencia y tecnología.
“Una sociedad empieza a quebrarse cuando deja de dolerle el sufrimiento del otro”, sostuvo.
Reclamo por salarios y presupuesto
Entre los principales reclamos de la movilización figuran el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, la caída del presupuesto para las universidades nacionales y la pérdida salarial de docentes y trabajadores del sector.
Las organizaciones denunciaron que las transferencias a universidades registran una fuerte caída real desde 2023 y advirtieron sobre renuncias docentes, paralización de obras y dificultades para sostener actividades académicas, científicas y de investigación.
Además, cuestionaron los recientes recortes anunciados por el Gobierno sobre organismos como el Conicet, la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae).
Una movilización multitudinaria
La convocatoria reunió a columnas de universidades públicas de todo el país, gremios docentes, centros de estudiantes, organizaciones sociales y sindicatos.
Desde horas antes del acto central, miles de personas se concentraron en Plaza Houssay, Congreso, Avenida de Mayo y distintos puntos del centro porteño para marchar hacia Plaza de Mayo.
La protesta también contó con expresiones artísticas, intervenciones culturales y la participación de referentes políticos y figuras del espectáculo que respaldaron el reclamo por la educación pública.
En paralelo, se realizaron movilizaciones en Córdoba, Rosario, La Plata, Mendoza, Tucumán, Bariloche y otras ciudades del país.
Pedido a la Corte Suprema
En el documento final leído sobre el escenario, las organizaciones universitarias pidieron además que la Corte Suprema intervenga para garantizar la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario.
“El Gobierno no puede decidir qué leyes cumple y cuáles no”, señalaron.
Y concluyeron: “La universidad pública argentina es un logro colectivo de generaciones y una responsabilidad que debemos defender”.