El conflicto en Medio Oriente volvió a sumar tensión luego de que Irán presentara una propuesta de paz con cinco exigencias que Estados Unidos calificó como “totalmente inaceptables”. El documento fue enviado a través de Pakistán como intermediario y volvió a exponer la distancia entre Teherán, Washington e Israel en plena negociación por el fin de la guerra.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó la respuesta iraní y mantuvo conversaciones con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu para analizar los próximos pasos del conflicto.
Las cinco condiciones que exige Irán
Según trascendió, el régimen iraní condicionó cualquier avance diplomático al cumplimiento de cinco puntos centrales:
- El fin de las hostilidades en toda Asia Occidental.
- El levantamiento total de las sanciones económicas.
- Reparaciones por los daños provocados durante la guerra.
- La liberación de activos iraníes congelados en el extranjero.
- El reconocimiento de la soberanía iraní sobre el Estrecho de Ormuz.
Desde Teherán sostienen que solo después de cumplir esas demandas podría avanzarse hacia un alto el fuego definitivo y la reapertura plena del estratégico corredor marítimo.
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, defendió la propuesta y aseguró que se trata de una posición “razonable y generosa”, aunque acusó a Washington de sostener condiciones “maximalistas” influenciadas por Israel.
El impacto global del conflicto
La tensión en torno al Estrecho de Ormuz ya genera consecuencias económicas internacionales. Tras el cierre parcial ordenado por Irán luego del bloqueo naval estadounidense, aumentaron los precios globales del petróleo y los combustibles.
El escenario también comenzó a afectar políticamente a Trump, cuya imagen pública, según medios estadounidenses, atraviesa una caída en medio del impacto económico interno y de cara al calendario electoral.
Netanyahu presiona para continuar la ofensiva
En paralelo, Netanyahu defendió la continuidad de la ofensiva militar y aseguró que “la guerra aún no terminó”. El líder israelí insistió en que Irán debe entregar su material nuclear y su uranio enriquecido.
Las declaraciones profundizan las diferencias diplomáticas y mantienen abierta la posibilidad de una nueva escalada militar en la región.
Un conflicto sin solución inmediata
Las negociaciones indirectas desarrolladas en Islamabad durante marzo tampoco lograron avances concretos. Irán mantiene su rechazo a aceptar condiciones unilaterales de Washington y advirtió que responderá “con contundencia” ante cualquier nueva ofensiva.
El presidente iraní Masoud Pezeshkian afirmó este lunes que el diálogo “no significa rendición” y ratificó que el país está preparado para responder militarmente si se reanudan los ataques.
Mientras tanto, la comunidad internacional observa con preocupación una crisis que combina tensión militar, impacto económico global y crecientes dificultades diplomáticas para alcanzar una salida negociada.