La producción de yerba mate atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años en Misiones. Productores y cooperativas advierten que la caída del precio de la hoja verde, sumada a la desregulación del mercado impulsada por el Gobierno nacional, generó un escenario crítico que pone en jaque a miles de familias vinculadas a la actividad.
Según explicó el productor yerbatero Julio Peterson, actualmente producir un kilo de hoja verde cuesta alrededor de $435, mientras que las industrias pagan apenas $260. “Es inviable seguir así”, resumió el referente del sector, quien alertó sobre el fuerte deterioro económico que afecta a pequeños productores y trabajadores rurales.
La situación se agravó tras la implementación del DNU 70/2023, mediante el cual el Gobierno de Javier Milei le quitó al Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) la facultad de fijar precios y regular el mercado. Desde entonces, el valor de la materia prima quedó sujeto a la negociación directa con las grandes empresas del sector.
En ese contexto, los productores denuncian una creciente concentración económica. Según Peterson, las firmas Playadito y Las Marías concentran casi la mitad de la molienda nacional y ejercen una posición dominante en el mercado.
“Nos asfixian con la necesidad que tenemos de vender y terminan ofreciendo precios irrisorios”, sostuvo el productor misionero, quien además aseguró que históricamente el sector primario recibía entre el 10% y el 15% del valor final del paquete de yerba, mientras que actualmente esa participación cayó a apenas el 3%.
La crisis también golpea de lleno a las cooperativas yerbateras, muchas de las cuales enfrentan graves problemas financieros ante la imposibilidad de sostener costos y competir en igualdad de condiciones.
En paralelo, el conflicto ya escaló a la Justicia. Asociaciones de productores presentaron una demanda para intentar frenar la desregulación y recuperar un esquema de precios mínimos oficiales que permita cubrir los costos de producción y dar previsibilidad a la actividad.
La yerba mate representa una de las principales economías regionales de Misiones y sostiene de manera directa e indirecta a unas 50 mil familias. Según datos aportados por Peterson, el sector produce cerca de mil millones de kilos de hoja verde por año y solo en el último período los productores habrían perdido más de $80 mil millones.
Además, remarcan que la desregulación no generó una baja en el precio para el consumidor. Por el contrario, mientras el valor que recibe el productor cayó drásticamente, el paquete de yerba aumentó en góndola.
Otro de los efectos que preocupa al sector es la migración de trabajadores rurales hacia Brasil. De acuerdo con Peterson, más de 10 mil trabajadores dejaron Misiones en busca de mejores condiciones laborales y la mayoría no regresó, profundizando el impacto social y económico en la provincia.
Mientras tanto, el consumo interno muestra señales de retroceso por la pérdida del poder adquisitivo, aunque las exportaciones continúan creciendo año tras año. Sin embargo, los productores advierten que, sin medidas urgentes, gran parte de la actividad yerbatera podría quedar al borde del colapso.