Los salarios formales volvieron a quedar por debajo de la inflación durante marzo y profundizaron una tendencia que ya lleva varios meses. Según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), los ingresos registrados aumentaron 3% mensual, mientras que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) avanzó 3,4% en el mismo período.
El deterioro del poder adquisitivo se reflejó principalmente en el sector privado registrado, cuyos salarios crecieron apenas 2,1% en marzo. En contraste, los sueldos del sector público mostraron una suba de 5%, mientras que las remuneraciones del sector informal avanzaron 4,7%, aunque este último dato presenta un rezago estadístico de cinco meses y corresponde a septiembre de 2025.
Siete meses consecutivos de caída real
En términos reales —es decir, descontando la inflación—, los salarios privados formales acumulan siete meses consecutivos de retroceso. Distintas consultoras privadas advirtieron que se trata de la peor racha desde el inicio de la actual gestión nacional.
De acuerdo con estimaciones de Estudios Económicos del Banco Provincia, el salario privado registrado perdió 1,3% de poder de compra en marzo. Además, la caída acumulada en los últimos doce meses alcanza 3,9%.
Desde la consultora Econviews señalaron que el índice salarial del sector privado “subió 2,1% frente a una inflación del 3,4%, consolidando otra caída de salarios reales”.
En la misma línea, el director de Analytica, Claudio Caprarulo, sostuvo que “las remuneraciones privadas formales acumulan siete meses consecutivos de caída y muestran una dinámica alineada con la pauta salarial promovida por el Gobierno”.
El sector público mostró una recuperación parcial
A diferencia del sector privado, los salarios estatales lograron superar la inflación durante marzo. Los haberes del sector público nacional aumentaron 5,8% mensual y los provinciales 4,7%.
Sin embargo, especialistas remarcan que la recuperación todavía resulta insuficiente frente al deterioro acumulado desde 2023. El investigador de la CTA Autónoma, Luis Campos, indicó que los salarios públicos aún se encuentran cerca de 17% por debajo de los niveles previos a la devaluación de fines de 2023.
Inflación más baja, pero sin mejora salarial
Uno de los aspectos que más preocupa a los analistas es que la desaceleración inflacionaria no vino acompañada de una recomposición sostenida del salario real.
Según los economistas, la combinación entre paritarias moderadas, menor actividad económica y persistencia inflacionaria impide una recuperación del consumo y del ingreso formal.
El economista jefe de EcoAnalytics, Santiago Casas, explicó que “la aceleración inflacionaria de marzo volvió a deteriorar los salarios reales registrados, especialmente en los sectores vinculados al mercado interno”.
En el acumulado del primer trimestre de 2026, los salarios registrados avanzaron 7%, mientras que la inflación acumuló 9,4%, ampliando la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores formales.
Crece la brecha entre expectativas salariales y realidad
En paralelo, informes privados muestran que las expectativas salariales de los argentinos continúan en aumento. Según relevamientos del mercado laboral, el salario pretendido promedio ya supera los $1,7 millones brutos mensuales.
La diferencia entre esa expectativa y la evolución efectiva de los ingresos refleja una tensión cada vez más visible: aunque la inflación desacelera, los salarios todavía no logran recuperar el terreno perdido.