El Gobierno nacional intensificó las negociaciones con gobernadores y legisladores para asegurar la aprobación del proyecto que modifica el régimen de subsidios al gas por Zonas Frías. La iniciativa será debatida este miércoles en la Cámara de Diputados y el oficialismo asegura contar con los votos necesarios para obtener media sanción, aunque admite que el principal desafío será sostener el quórum durante toda la sesión.
La propuesta impulsada por La Libertad Avanza apunta a reducir el alcance del régimen vigente desde 2021 y volver a un esquema más acotado, concentrado en la Patagonia, Malargüe y la región de la Puna. De aprobarse, quedarían excluidos numerosos departamentos de provincias como Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, San Luis, Mendoza y Salta.
Desde el oficialismo sostienen que el nuevo esquema permitiría un ahorro fiscal estimado entre $200 mil millones y $460 mil millones. Además, aseguran que los sectores de menores ingresos seguirán recibiendo asistencia mediante el régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF).
Como parte de la negociación política, el Gobierno ofreció compensaciones energéticas a provincias del norte afectadas por altas temperaturas y elevado consumo eléctrico. Las medidas incluirían beneficios vinculados a subsidios para energía eléctrica y alcanzarían a distritos como Misiones, Jujuy, Tucumán, Salta, Catamarca y Santa Fe.
La estrategia oficial fue encabezada por el ministro del Interior, Diego Santilli, junto a referentes parlamentarios libertarios. Según trascendió, las compensaciones no formarán parte del proyecto de ley sino que se instrumentarán posteriormente mediante resoluciones del Ministerio de Economía.
En paralelo, el oficialismo también buscará avanzar con otros proyectos incluidos en el temario legislativo, entre ellos la denominada “Ley Hojarasca”, que propone derogar unas 70 normas consideradas obsoletas por el Ejecutivo.
La oposición, en tanto, intentará impulsar una sesión para tratar pedidos de interpelación contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Sin embargo, la convocatoria podría quedar neutralizada si el oficialismo logra abrir primero su propia sesión y mantener el control del recinto.