El expresidente de Bolivia no se presentó ante el Tribunal de Tarija. La Justicia ratificó la orden de aprehensión en su contra.
La Justicia boliviana ratificó este lunes la declaratoria de rebeldía y la orden de aprehensión contra el expresidente Evo Morales (2006-2019), luego de que no se presentara al inicio del juicio oral por el presunto delito de trata agravada de menores en el Tribunal Departamental de Justicia de Tarija, en el sur del país.
La audiencia estaba prevista para las 08:30 (hora local), pero el juez Carlos Oblitas resolvió suspender el proceso ante la ausencia del acusado.
El abogado de Morales, Nelson Cox, había anticipado días atrás que el exmandatario no acudiría al tribunal al considerar que el caso se desarrolla “de manera ilegal” y sin garantías judiciales. “El tribunal lamentablemente no está respetando estándares internacionales (…) no corresponde que se presente”, declaró el letrado ante la prensa.
La causa investiga la presunta relación de Morales con una adolescente durante el tiempo en que ejercía la Presidencia de Bolivia y los supuestos beneficios que habría recibido la familia de la menor. Según la acusación, ambos habrían tenido una hija en 2016.
De acuerdo con el fiscal departamental de Tarija, José Mogro, la investigación reunió más de 170 pruebas en contra del exjefe de Estado.
Desde que se abrió la causa, en septiembre de 2024, Morales denunció que el proceso responde a una persecución política impulsada primero por el gobierno de Luis Arce (2020-2025) y luego por la actual administración de Rodrigo Paz. Sin embargo, el exmandatario nunca negó públicamente el vínculo con la adolescente.
El líder cocalero ya enfrentaba una orden de captura tras no haberse presentado previamente a dos citaciones judiciales. En enero de 2025, el juez Nelson Rocabado también dispuso su arraigo, la anotación preventiva de bienes y su declaración formal en rebeldía.
Actualmente, Morales permanece refugiado en Lauca Ñ, su bastión político y sindical ubicado en la región tropical del Chapare, donde sus seguidores mantienen una vigilia permanente para impedir su detención.
Con información desde Santa Cruz de la Sierra.