Ezequiel Torres: Un abogado veloz, estratega y sin techo

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Por: Miguel Ponce de León y Nahuel Iribarren

Es uno de los abogados más reconocidos de la ciudad de Rosario y la Provincia de Santa Fe. En muy pocos años tuvo a su cargo los casos más difíciles y mediáticos. Tiene una relación cordial con el Poder Judicial y leal con sus clientes para los que consiguió resultados imposibles. Es especialista en derecho penal como defensor y querellante, está incursionando en la representación de jugadores de fútbol y desembarca ahora en la Ciudad de Buenos Aires dispuesto a patear el tablero.

Ezequiel Torres nació en Córdoba en el seno de una familia dedicada a la abogacía. Su bisabuelo, José Osvaldo Torres era escribano; su abuelo Ángel Torres se dedicó a la abogacía, su padre, Marcelo Torres es abogado y concejal en la ciudad de Laboulaye en la Provincia de Córdoba, por eso el legado le fue natural. Ezequiel fue futbolista federado, se convirtió en abogado en muy poco tiempo en Rosario, representa jugadores de fútbol y desde Capital Federal ya comenzó a litigar en medio de la pandemia.

¿Cómo te convertiste en abogado?  

De Córdoba me fui a Rosario a jugar al fútbol y luego me dediqué a estudiar. Si bien es cierto que jugué el torneo Argentino A, con el club Tiro Federal y en la D en Argentino de Rosario, viendo que realmente me gustaba mucho el fútbol pero que realmente no era algo de lo que iba a poder vivir, con la comodidad que uno quería vivir arranqué a estudiar abogacía, viniendo de una familia de abogados. Mi bisabuelo era abogado y escribano, mi abuelo es abogado en Córdoba Capital y mi padre es abogado en Laboulaye y Río Cuarto.

A partir de ahí uno arranca a estudiar abogacía y cuando se recibe dentro de la gama de las varias ramas del derecho opta por el derecho penal y arranca a trabajar primero con un montón de causas, como venían surgiendo, muchas de ellas provenientes del fútbol porque uno tenía una relación por haber jugado tanto en Tiro Federal como en Argentino de Rosario y luego se especializó en derecho penal, porque a raíz de tener muchas causas públicas el estudio jurídico se fue incrementado, la capacidad de clientes y uno empieza a contratar gente para trabajar en el estudio, además de trabajar con gran parte de la familia que está trabajando en lo que es el derecho.

¿Dónde estudiaste derecho? 

Estudié en Rosario, en la Universidad Nacional de Rosario, facultad pública. Dónde tal vez, entiendo yo, el contenido y la formación es la que me habilitó a trabajar tanto lo que es Córdoba Capital y Rosario y trabajar en la actualidad en el estudio jurídico en Buenos Aires.

¿Cuáles son los casos que tuviste al principio? ¿Con qué empezaste? 

La primera causa pública fue la causa de la EPE (Empresa Provincial de la Energía), donde me tocó representar a uno de los coimputados, salieron todos en libertad, en lo que fue la audiencia imputativa.

 ¿En qué consistía esa causa EPE? 

Se imputaba asociación ilícita y defraudación al Estado. Entendía que no había elementos para la imputación y tampoco para la prisión preventiva. En aquel momento la magistrada consolidó la imputación, sigue en proceso la causa pero lo imputados están todos en libertad.

¿Qué pasó con la causa de Bustos que tuvo mucha repercusión en Buenos Aires? 

Me tocó representarlo en lo que fueron los primeros albores de la investigación, ir a la audiencia de revisión cautelar, quedó en libertad porque no se pidió la prisión preventiva. Siempre entendí que no había elementos para imputarlo, aún así se admitió la imputación. Tiene un pedido de 4 años de prisión, pero la causa a quedado con él en libertad.

¿De qué lo acusan al árbitro Bustos en la causa en la que vos lo defendiste? 

Lo defendía de Grooming, un delito menor o así lo entiendo yo y que sobre todo no hay elementos probatorios. Por eso uno decide tomar la defensa.

En Rosario hay muchas situaciones de violencia vinculadas a homicidios por narcotráfico y a distintos tipos de delitos. ¿Cuál es el fenómeno mas fuerte que te encontraste ahí en Rosario de los grandes delitos, en que causas te tocó intervenir? 

En Rosario yo creo que puntualmente en estos últimos años se ha incrementado lo que han sido los delitos de homicidio y son delitos de enfrentamientos cruzados de bandas dónde hay una disputa territorial dónde hay un combo explosivo, dónde hay peleas por territorio, armas en las calles que terminan con homicidios con esta trascendencia y con esta habitualidad, porque es casi de forma diaria los homicidios.

Creo también que la fiscalía está trabajando muy bien porque la mayoría de estos delitos no quedan impunes sino que hay investigaciones y uno ve que hay altas penas, pero la Justicia hace lo que está dentro de su margen el trabajo en la parte penal. Pero muchas veces entiendo que no es una cuestión que se puede reprochar de la parte penal sino que tiene que haber políticas de Estado. Y esa política de Estado tiene que ver no solamente trabajar con la justicia penal sino también con la prevención. Si el Estado estuviera más presente las decisiones que toman estas personas, que por lo general son muy jóvenes, sería otra.

¿Te das cuenta si un cliente te está mintiendo o exagerando la inocencia cuando te describe el caso? 

Sí, no debería ser así, pero la mayoría de la gente intenta disminuir lo que sería su responsabilidad penal. Por eso uno en la primera entrevista lo escucha al cliente, a la familia, hace un análisis de ver cuál es una cuestión viable y cual no, pero uno después va al legajo fiscal, dónde están las evidencias y v ahí si hay una posibilidad de cambio en lo que es la carátula de los delitos en que se lo acusa y la participación que tiene. Es importante porque uno puede evaluar las expectativas que tiene esa persona en el eventual proceso.

 

 

¿Trabajaste hace poco en un caso que tiene que ver con un crimen a un ex concejal? 

Si me ha tocado intervenir con uno de los coimputados de la causa. Entiendo yo que a quien me toca representar no hay elementos para vincularlo. Recién en los albores de la investigación se lo ha imputado como partícipe necesario.

¿Tuviste un cliente al que se lo acusaba de un delito grave y al mismo tiempo trabajaba de seguridad? 

Si, una causa que tuvo mucha trascendencia en lo que fue Rosario y también repercutió mucho en Buenos Aires. Lo acusaban de un homicidio y tenía un pedido de pena muy elevado. Siempre lo sostuvimos desde el estudio jurídico de que él era inocente. Y así fue que tuvo que transitar prisión preventiva, un lapso de ley, y luego como lo sostuvimos con evidencias que fuimos presentando, pudo recuperar la libertad.

Quedó con esa participación del homicidio totalmente desvinculada y terminamos haciendo un juicio abreviado por una portación de arma en el cual, por el mínimo legal, por las condiciones en que se había encontrado el arma, que había sido en su domicilio, automáticamente tuvo una pena pero recuperó la libertad.

¿Le habían dado permiso para que trabaje antes de que sea la sentencia definitiva? 

Si, se había llegado a un acuerdo de que se le dé la posibilidad de trabajar dado de que era el sostén de hogar y también porque muchas veces es cuestionable socialmente de que muchas personas que están procesadas o investigadas tengan una salida laboral. Ahora dentro de esas causas que han tomado cierta repercusión se puede hacer mención a la causa de Hugo Quiroz un boxeador de Villa General Gálvez que también estaba vinculado con un homicidio dónde también indicamos que no había elementos para seguir con prisión preventiva, así fue que a los 90 días dejó de estar en prisión preventiva y luego hubo un archivo fiscal, la misma fiscal que intervino en la causa entendió que no había más elementos para investigarlo.

Defendiste a una mujer que había denunciado un abuso de policial. ¿Hubo muchos abusos policiales en el marco de la pandemia, de la cuarentona, que pasó en el caso de ella? 

Fue un caso particular. Yo creo que la policía está trabajando bien, como en todos los rubros hay policías que no trabajan bien, son los menos justamente. En este caso nosotros denunciamos a través de una querella porque se la había golpeado brutalmente sin justificativos legales ni fácticos, es una querella que viene en investigación en lo que es violencia institucional.

¿Cuáles son los objetivos de tu estudio jurídico? 

Ha sido un año atípico por la pandemia, pero uno ha seguido trabajando en lo que es la órbita penal con mucha frecuencia de manera diferente, tal vez antes eran de forma presencial las audiencias, ahora se hacen vía zoom o por otros mecanismos.

Uno tiene la aspiración de poder consolidarnos en Buenos Aires y en Rosario agrandar el estudio jurídico y trabajar en Córdoba como lo venimos haciendo ya que lleva 80 años el estudio jurídico radicado.

¿Cómo cambio el delito en Capital Federal y el Conurbano con la pandemia en estos meses? 

Bueno uno trabajando en Capital Federal ha visto que se han incrementado delitos más sofisticados.  Son aquellos delitos muy vinculados a pedir préstamos con informaciones que la gente le va brindando, por desconocimiento, que también le han sacado créditos o le han sacado dinero de la propia cuenta bancaria.

Cambiaron con la pandemia los delitos y también cambiaron los nuevos delitos. Delitos que muchas veces no están legislados. Y la gente tal vez por desconocimiento, por agarrar credibilidad con aquel que le habla pensando que es realmente la institución bancaria pasa datos, pasa información, pasa números de cuenta o habilita de cierta manera porque lo van conduciendo a cometer un error. Uno lo ha visto reflejado de los dos lados tanto desde el punto de vista de defender al victimario como a la víctima.

¿Hay un aumento de delitos contra la propiedad, de robos de celulares? 

Uno lo ha visto en el estudio jurídico y también lo ha visto socialmente que hay un menoscabo en cuanto son los recursos económicos de gran parte de la población. En cuanto ese menoscabo uno termina viendo que mucha gente que nunca tuvo vinculación con la ley penal la tenga por primera vez y aquellos que la han tenido vuelva a cometer delitos debido a la necesidad económica.

O sea, hay gente que pasa a ser un nuevo delincuente y aquel que lo fue y tenía un trabajo y lo perdió, vuelve a reincidir 

Sí muchas veces uno lo ve con esa perspectiva. Que realmente si no estuviera esa crisis económica de tal volumen no hubieran tenido vinculación con la ley penal. Porque muchas veces entran por robar un celular o una computadora. Son delitos menores, menores en cuanto la ley penal, pero la calificación jurídica es muy elevada penalmente.

Y se ha venido incrementado y yo veo que si no hay políticas estatales se va a seguir incrementado, justamente tienen con este delito la primera causa penal que muchas veces lo hacen tomar contacto por primera vez con el mundo carcelario y ahí se incrementa las relaciones humanas con un sector de la población totalmente reprochable.

¿Qué le podés decir a los que quieren hacer justicia por mano propia? 

Hay un estado de derecho y reglas a respetar. En lo que es un concepto de república el poder judicial tiene esa facultad y hasta una obligación de sancionar. Los ciudadanos no tienen esa facultad y está mal.

¿Empezaron a representar jugadores de fútbol con tu estudio jurídico? 

Se fue dando, uno arrancó en el fútbol en lo que fue en su momento Tiro Federal, Instituto de Córdoba y siempre quedó esa proximidad con el fútbol, tanto con el club como institución como con quiénes son los coordinadores.

Hace un tiempo nos hemos dedicado a representar jugadores. Bueno, este pase muy conocido como el que fue de Alan Luque de Newell’s All Boys que estaba en el plantel de primera división y terminó yendo al Inter City de España de tercera división. A través de un vínculo que se pudo entablar con esa institución que va a ser un paso para todos aquellos jugadores que uno tiene en inferiores y es una puerta más que se abre a lo que es un nuevo mercado.

Ese club, el Inter City juega copas internacionales como lo que acá sería la Copa Argentina. Entendemos que va a ser un buen momento para ese jugador que supo estar en la selección argentina como sparring y ahora va a poder marcar una brecha en la diferencia entre cobrar en pesos y cobrar en euros.

¿Cómo fue tu trabajo para llevarlo a ese club de España? 

Uno trabaja en equipo. Trabajo con Daniel Papalardo que también es abogado y también es técnico. Hemos trabajado con otros técnicos de inferiores y de reserva de Newell’s, con gente de Instituto. Y después desde el estudio jurídico uno lo que hace es asesorarlo en todo sentido, dar un aporte no solamente en lo que es el contrato de representación sino también en los trámites que tiene que ir siguiendo y en cómo llegar a otro continente con su familia.

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