El piloto argentino de Fórmula 1, Franco Colapinto, será protagonista de un evento histórico este domingo en Buenos Aires, cuando conduzca un monoplaza por las calles de Palermo en un esperado road show que marcará el regreso de un F1 a la ciudad tras más de una década.
Antes de la exhibición, el joven de 22 años participó de una conferencia de prensa en la que expresó su entusiasmo por volver al país y cumplir un anhelo personal: “Estoy muy contento. Es especial traer un auto de Fórmula 1 después de tantos años. Es un sueño que tenía desde chico y va a generar algo muy lindo en la gente”.
Colapinto destacó la rapidez con la que se organizó el evento y el impacto que espera generar: “Estoy impresionado por la profesionalidad de todo el equipo. Va a ser algo único. Corrí en otros países con muchos argentinos, pero esta va a ser la primera vez en mi casa, con toda la gente cerca”.
Fiel a su estilo distendido, también dejó una frase que rápidamente se viralizó al referirse al operativo en la ciudad: “Van a estar a las puteadas con el tránsito… perdón a todos los vecinos”, dijo entre risas, en alusión a los cortes en la zona de Palermo.
Durante la jornada, Colapinto manejará un Lotus E20 de 2012 y también una réplica del histórico Mercedes W196, conocido como la “Flecha de Plata”, el modelo con el que Juan Manuel Fangio hizo historia en el automovilismo mundial. “Me emociona incluso más manejar ese auto. Es una pieza única”, aseguró.
El evento se desarrollará sobre un circuito callejero montado en la avenida del Libertador y alrededores, con múltiples salidas a pista programadas a lo largo del día. Además, contará con shows, pantallas gigantes y actividades para el público, en lo que se espera sea una convocatoria masiva.
Más allá del espectáculo, Colapinto reflexionó sobre el impacto de su carrera en el país y el crecimiento del automovilismo: “Cuando era chico parecía imposible llegar. Hoy ver a tantos chicos interesados en el karting y en este deporte lo hace mucho más especial”.
El piloto también se refirió al fenómeno que generó entre los fanáticos, conocido como “Francomanía”: “No esperaba algo así. Es difícil de explicar. Que tanta gente quiera estar cerca va más allá del deporte”.
Consultado sobre la posibilidad de emocionarse durante la exhibición, respondió con sinceridad: “No soy de llorar, pero últimamente estoy más sensible… por las dudas me llevo unos papelitos”.
Finalmente, reiteró uno de sus grandes objetivos a futuro: disputar un Gran Premio en el país. “Correr en Argentina es una de las cosas que más quiero en la vida. Ojalá este sea un primer paso para que la Fórmula 1 vuelva”, concluyó.
La exhibición no solo marcará un hito para los fanáticos locales, sino que también servirá como una vidriera del potencial del país para albergar nuevamente a la máxima categoría del automovilismo mundial.