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Karina Milei convocó de manera excepcional al ministro de Desregulación para definir qué reformas avanzarán en el Congreso y cuáles podrían instrumentarse por decreto
La mesa política del Gobierno se reunió este martes en Casa Rosada con un objetivo central: ordenar la agenda legislativa de los próximos meses y definir cuáles de los proyectos impulsados por el ministro Federico Sturzenegger tendrán prioridad.
El encuentro fue convocado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y contó de manera excepcional con la presencia de Sturzenegger, quien quedó en el centro de la escena luego de las dificultades que atravesó el oficialismo en el Senado durante el tratamiento de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.
La reunión comenzó cerca de las 13 y finalizó alrededor de las 16. Además de Karina Milei y Sturzenegger, participaron el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el vicejefe de Gabinete, Ignacio Devitt; el ministro de Economía, Luis Caputo; el secretario de Comunicación, Fabián Fernández; la senadora Patricia Bullrich; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; Eduardo “Lule” Menem y el asesor presidencial Santiago Caputo.
El objetivo: priorizar los proyectos “transformacionales”
La principal discusión estuvo vinculada con los 13 proyectos que el Ministerio de Desregulación tiene preparados y que forman parte del programa de reformas del Gobierno.
La intención oficial es determinar cuáles iniciativas pueden ser enviadas al Congreso en el corto plazo, cuáles requieren mayor búsqueda de consensos y cuáles podrían instrumentarse mediante decretos.
“Tenemos 13 proyectos presentados, que son de envergadura y que hacen a la agenda que diseñamos, pero tenemos que concentrarnos en los transformacionales”, explicó una fuente del oficialismo.
La definición adquiere especial relevancia después de la sesión del Senado de la semana pasada, cuando el oficialismo logró avanzar con la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, aunque debió modificar sustancialmente el proyecto original ante la resistencia de distintos gobernadores.
Entre los artículos que quedaron fuera se encuentran los vinculados con la Extranjerización de la Tierra y el Manejo del Fuego.
Sturzenegger, con respaldo presidencial
La convocatoria al ministro también tuvo una lectura política. Después del traspié legislativo, distintos sectores del oficialismo habían cuestionado la estrategia utilizada para impulsar algunas de las reformas elaboradas por el Ministerio de Desregulación.
Sin embargo, Javier Milei mantiene su respaldo a Sturzenegger, uno de los funcionarios con los que tiene contacto directo.
En la misma línea, el vocero presidencial Adrián Ravier destacó durante su conferencia de prensa la tarea del ministro y aseguró que cuenta con el respaldo del Presidente y del resto del Gobierno.
“Sturzenegger es una figura clave”, afirmó Ravier, al destacar las más de 16.000 desregulaciones que, según señaló, fueron impulsadas durante la actual gestión.
Todos los proyectos deberán pasar por la mesa política
Uno de los cambios que surgieron a partir de la última experiencia parlamentaria es que los proyectos elaborados por el Ministerio de Desregulación deberán ser evaluados previamente por la mesa política antes de ser enviados al Congreso.
La intención es definir de manera anticipada el momento adecuado para presentar cada iniciativa, evaluar los consensos disponibles y establecer una estrategia de comunicación.
“Todos los proyectos pasarán por la mesa para que se defina el momento de envío para su tratamiento en el Congreso”, explicó una fuente cercana a Karina Milei.
El Gobierno también decidió presentar públicamente cada proyecto antes de habilitar su discusión legislativa, con el objetivo de explicar su alcance y reducir las resistencias políticas.
La ley Hojarasca y las próximas reformas
Entre las iniciativas que permanecen en carpeta se encuentra la denominada ley Hojarasca, que ya cuenta con media sanción y propone eliminar alrededor de 70 normas que el Ejecutivo considera obsoletas.
A ese proyecto se suma un paquete más amplio de reformas elaborado por Sturzenegger, cuyo envío al Congreso todavía no fue definido.
La estrategia oficial apunta ahora a concentrar esfuerzos en las reformas consideradas prioritarias, conseguir acuerdos con los gobernadores y ordenar la comunicación de cada iniciativa antes de llevarla al recinto.
El encuentro de este martes funcionó así como una primera señal de reordenamiento interno después de las dificultades legislativas de la última semana y como un respaldo político a Sturzenegger, aunque bajo un esquema en el que la mesa política tendrá mayor intervención en la definición de los próximos pasos.














