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El embajador estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, evitó tomar postura sobre la soberanía y destacó la relación con ambos países. Ocurre tras la citación a la diplomacia argentina en Londres por el proyecto petrolero Sea Lion.
En medio de una creciente fricción diplomática entre Buenos Aires y Londres por la exploración de hidrocarburos en el Atlántico Sur, el embajador de Estados Unidos ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Mike Waltz, hizo un llamado público a bajar la tensión entre ambas naciones y evitó definir un posicionamiento oficial de la Casa Blanca sobre la soberanía de las Islas Malvinas.
En declaraciones a la cadena británica GB News, el diplomático norteamericano fue consultado sobre cómo actuaría la administración de Donald Trump ante una eventual escalada en la zona. «Esa es una decisión que le corresponde al Presidente», respondió Waltz, marcando un complejo equilibrio estratégico: «Argentina es un gran amigo, pero obviamente existe una relación especial con el Reino Unido. Creo que buscaríamos desescalar antes de llegar tan lejos».
La citación en Londres y el nudo petrolero
La intervención de la diplomacia estadounidense se produjo pocas horas después de que el Foreign Office británico convocara a la embajadora argentina en Londres, Mariana Plaza. La subsecretaria parlamentaria británica, Uma Kumaran, le manifestó el malestar del gobierno del primer ministro Andy Burnham por las acciones legales iniciadas por la Casa Rosada para frenar el yacimiento petrolero Sea Lion, tildándolas como un intento de «socavar los derechos y medios de vida» de los isleños.
Desde la Cancillería argentina rechazaron los cuestionamientos y ratificaron la estrategia judicial:
- Petición de arbitraje: Argentina notificó a Londres el inicio de un procedimiento bajo el Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Convemar), otorgando un plazo de dos semanas para detener el proyecto antes de recurrir al Tribunal Internacional del Derecho del Mar en Hamburgo.
- Denuncias penales: En el último mes, el Ejecutivo envió más de 180 notificaciones a empresas del sector y formalizó tres denuncias penales contra diez compañías petroleras y sus directivos.
- El botín hidrocarburífero: El yacimiento Sea Lion, ubicado a 220 kilómetros al norte del archipiélago, cuenta con reservas estimadas en 1.700 millones de barriles de crudo y prevé extraer 200.000 barriles diarios para 2030. La operación está bajo control de la israelí Navitas Petroleum (65%) y la británica Rockhopper Exploration (35%).
Pese a los requerimientos legales impulsados por Argentina, el CEO de Rockhopper, Sam Moody, ratificó ante la Bolsa de Londres que el cronograma sigue inalterado para comenzar la producción en el primer trimestre de 2028, asegurando contar con el respaldo político del gobierno británico para sostener las operaciones.














