Viernes 4 de septiembre de 2026
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El Niño 2026: cuáles son las zonas de Argentina con mayor riesgo de tormentas, lluvias intensas e inundaciones

8 min de lectura

El fenómeno climático se encuentra plenamente instalado y los organismos internacionales anticipan una intensificación durante los próximos meses. El norte del Litoral aparece como una de las regiones más expuestas, mientras que Buenos Aires, La Pampa y otras zonas del centro-este deberán seguir de cerca la evolución de las lluvias y las tormentas.

El fenómeno de El Niño ya está instalado y se prepara para atravesar una etapa de mayor intensidad durante la primavera. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) confirmó que existe una probabilidad del 100% de que la fase cálida del ENOS continúe durante septiembre, octubre y noviembre, con una intensidad estimada entre fuerte y muy fuerte. Sfavicons?domain=https%3A%2F%2Fws2.smn.gobSMN

El escenario también fue confirmado por la Organización Meteorológica Mundial (OMM), que anticipó una probabilidad cercana al 100% de que El Niño persista hasta febrero de 2027 y que alcance una intensidad muy fuerte hacia fines de este año. El organismo advirtió que el fenómeno puede modificar significativamente los patrones de precipitaciones y temperaturas y aumentar el riesgo de fenómenos extremos. Wfavicons?domain=https%3A%2F%2Fpublic.wmoWorld Meteorological Organization+1

Para la Argentina, la principal señal durante los próximos meses estará vinculada con las lluvias abundantes, las tormentas intensas y los excesos hídricos, aunque el impacto no será igual en todas las provincias.

El norte del Litoral, la región que concentra mayor riesgo

Entre las zonas argentinas que aparecen bajo mayor vigilancia se encuentra el norte del Litoral, particularmente sectores de Misiones, Corrientes, Chaco, Formosa y el norte de Santa Fe.

El pronóstico climático trimestral del SMN identifica al norte del Litoral como una de las regiones con mayor probabilidad de registrar precipitaciones superiores a los valores normales durante la primavera. Sfavicons?domain=https%3A%2F%2Fws2.smn.gobSMN

En esta región, la combinación de lluvias frecuentes y episodios intensos puede generar problemas asociados con el drenaje de los suelos, desbordes de cursos de agua y anegamientos.

Además, el riesgo no depende exclusivamente de cuánto llueva en una determinada localidad. La situación de las grandes cuencas hidrográficas puede trasladar el impacto hacia otras zonas.

La amenaza de las crecidas de los grandes ríos

Uno de los puntos centrales para la Argentina será el comportamiento de las cuencas de los ríos Paraná, Paraguay y Uruguay.

Las precipitaciones que se produzcan aguas arriba pueden incrementar los caudales y generar crecidas incluso en lugares donde las lluvias locales no sean extraordinarias.

Por eso, durante los próximos meses deberán mantenerse bajo vigilancia las zonas ribereñas y las áreas más bajas, además de rutas, caminos rurales, puertos y sectores productivos cercanos a los principales cursos de agua.

El riesgo aumenta cuando los suelos ya se encuentran saturados: una nueva tanda de precipitaciones puede tener dificultades para infiltrarse y terminar rápidamente acumulándose en superficie.

Buenos Aires y La Pampa también deberán estar atentos

El impacto de El Niño no quedará limitado al extremo noreste del país.

El pronóstico trimestral del SMN contempla también sectores del centro-este argentino con condiciones de precipitación entre normales y superiores a lo normal. En ese escenario aparecen Buenos Aires, La Pampa y el sudoeste bonaerense, además de otras áreas del centro del país. Sfavicons?domain=https%3A%2F%2Fws2.smn.gobSMN

En estas regiones, uno de los principales factores a observar será el estado de los suelos. Si las lluvias dejan perfiles cargados de humedad, la capacidad de absorción puede disminuir y aumentar el riesgo de anegamientos ante nuevos episodios.

En las grandes ciudades, incluida el Área Metropolitana de Buenos Aires, la preocupación estará especialmente relacionada con las tormentas fuertes, los acumulados importantes en períodos cortos y la capacidad de los sistemas de drenaje para evacuar el agua.

No todas las regiones tendrán el mismo impacto

Una de las principales advertencias de los especialistas es que un episodio fuerte de El Niño no significa que toda la Argentina vaya a registrar lluvias extraordinarias al mismo tiempo.

El fenómeno modifica las probabilidades climáticas y puede favorecer determinados patrones de precipitación, pero el resultado final depende también de otros factores atmosféricos y oceánicos.

La propia OMM señala que la intensidad de El Niño no es el único elemento que determina la gravedad de sus efectos en una región determinada. Las consecuencias pueden variar según la época del año y la interacción con otros componentes del sistema climático. Wfavicons?domain=https%3A%2F%2Fpublic.wmoWorld Meteorological Organization

Por eso, el pronóstico climático estacional no permite determinar qué día ocurrirá una tormenta ni qué localidad recibirá un determinado volumen de lluvia.

Qué puede pasar durante la primavera

La primavera será una etapa clave para observar la evolución del fenómeno en la Argentina.

El Niño suele favorecer modificaciones en la circulación atmosférica que pueden traducirse en cambios en los patrones de lluvia. En esta oportunidad, los organismos meteorológicos esperan que la señal continúe fortaleciéndose durante los próximos meses.

La OMM prevé que el fenómeno alcance una intensidad muy fuerte antes de llegar a su máximo hacia fines de 2026. Wfavicons?domain=https%3A%2F%2Fpublic.wmoWorld Meteorological Organization+1

Eso no significa que todas las provincias enfrentarán condiciones extremas de manera permanente. Sí implica que determinadas regiones tendrán una mayor probabilidad de atravesar episodios de precipitaciones abundantes y deberán reforzar el seguimiento de las alertas meteorológicas e hidrológicas.

El Niño podría continuar hasta febrero de 2027

El dato que modifica el panorama de los próximos meses es la persistencia prevista del fenómeno.

Según la última actualización de la OMM, existe una probabilidad cercana al 100% de que El Niño continúe durante el período diciembre de 2026-febrero de 2027. El organismo considera que el episodio seguirá intensificándose durante los próximos meses. Wfavicons?domain=https%3A%2F%2Fpublic.wmoWorld Meteorological Organization

El SMN, por su parte, confirmó para el trimestre septiembre-octubre-noviembre una probabilidad del 100% de continuidad de la fase cálida, con una intensidad fuerte o muy fuerte. Sfavicons?domain=https%3A%2F%2Fws2.smn.gobSMN

Esto coloca a la primavera y al comienzo del verano como períodos particularmente importantes para el monitoreo de lluvias, tormentas y crecidas.

La clave será seguir los pronósticos de corto plazo

Aunque El Niño permite anticipar una tendencia climática general, la herramienta fundamental para saber cuándo y dónde puede producirse un evento peligroso seguirá siendo el pronóstico de corto plazo.

Los pronósticos trimestrales establecen probabilidades y tendencias generales. En cambio, las alertas meteorológicas, los pronósticos diarios y los informes de corto y mediano plazo permiten identificar la evolución de tormentas concretas.

Por eso, ante un episodio de El Niño fuerte, las autoridades y la población de las regiones más vulnerables deberán prestar especial atención a las actualizaciones del SMN y a los sistemas de alerta temprana.

Las zonas que deberán mantener mayor vigilancia

  • Norte del Litoral: mayor señal de lluvias superiores a lo normal durante la primavera.
  • Misiones y Corrientes: atención especial a precipitaciones abundantes y a la respuesta de las cuencas.
  • Chaco, Formosa y norte de Santa Fe: vigilancia por excesos hídricos y posibles crecidas.
  • Zonas ribereñas del Paraná, Paraguay y Uruguay: riesgo asociado a aumentos de caudal provenientes de lluvias aguas arriba.
  • Buenos Aires y La Pampa: seguimiento de lluvias frecuentes, tormentas intensas y posible saturación de los suelos.
  • Centro-este del país: monitoreo de acumulados importantes y episodios de precipitaciones intensas.

El escenario climático para la Argentina ya está definido: El Niño continuará activo y se fortalecerá durante los próximos meses. La gran incógnita será cómo se distribuirán las lluvias y qué regiones recibirán los mayores impactos.

Por eso, más que anticipar una única temporada de tormentas, los especialistas recomiendan mantener un seguimiento permanente de los pronósticos de corto plazo. El fenómeno aumenta determinados riesgos, pero serán las condiciones atmosféricas de cada momento las que finalmente determinen dónde y cuándo se producirán los eventos más severos.

También podés usar como título alternativo de portada“El Niño se fortalece: las provincias argentinas que deberán prepararse para más lluvias, tormentas e inundaciones”.

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