“Tengo 25 años, estoy endeudado en más de $30 millones y sin trabajo”: la historia de un joven que se volvió viral

Maxi Nakasone tiene 25 años, vive en Florencio Varela y asegura atravesar una situación límite: acumula una deuda superior a los 30 millones de pesos, no tiene empleo estable y enfrenta la inminente imposibilidad de pagar la próxima cuota de su préstamo.

Su historia se conoció tras su participación en Infobae a la Tarde, donde relató cómo pasó de trabajar como chofer de aplicaciones de movilidad a intentar emprender en el negocio del e-commerce, sin éxito.

“En 17 días tengo que pagar la cuota del préstamo. No tengo ni para el colectivo”, contó durante la entrevista.

De Uber al endeudamiento

Según explicó, todo comenzó en 2025 cuando tomó un préstamo bancario para comprar un auto y trabajar en aplicaciones de transporte. Con ese dinero adquirió un Volkswagen Voyage 2011 y trabajó durante meses con jornadas de hasta 18 horas diarias.

Sin embargo, tras un accidente y dos robos que lo llevaron a abandonar la actividad, decidió vender el vehículo. Con el dinero restante y una indemnización del seguro, apostó a un nuevo proyecto: el comercio electrónico.

“Con ese dinero pude pagar una mentoría y arranqué en e-commerce”, explicó.

La apuesta al e-commerce y el fracaso

Maxi contó que lanzó su primera tienda online, con la expectativa de generar ingresos rápidos. Sin embargo, los resultados no fueron los esperados: tuvo algunos pedidos iniciales, pero no logró consolidar proveedores ni escalar el negocio.

Además, señaló que cada intento de testeo de productos implicaba gastos en publicidad que no lograban retorno.

“Gasté 600 o 700 dólares en pruebas que no funcionaron”, admitió.

La deuda y la situación actual

El joven detalló que el préstamo original derivó en cuotas mensuales de alrededor de 610 mil pesos, monto que hoy no puede afrontar. Según su testimonio, la deuda total supera los 30 millones de pesos.

“Sé que lo tengo que pagar, pero hoy no tengo ingresos”, expresó.

Actualmente, asegura que intenta sostenerse con pequeños proyectos digitales mientras busca alternativas laborales.

Entre la resiliencia y la incertidumbre

Más allá de su situación económica, Maxi sostuvo que mantiene una visión optimista sobre su futuro y su fe personal como sostén.

“Sé que nunca me va a faltar comida ni techo porque confío en eso”, dijo durante la entrevista.

Su caso generó repercusión en redes sociales y abrió el debate sobre el endeudamiento juvenil, los riesgos del emprendedurismo digital y las promesas de éxito rápido en internet.

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