El presidente Javier Milei decidió sostener en su cargo al vocero presidencial Manuel Adorni, pese a las acusaciones que lo involucran en un presunto enriquecimiento ilícito. La postura del mandatario es firme y, por el momento, no contempla cambios en el Gabinete.
La controversia se intensificó tras la declaración del contratista Matías Tobar, quien aseguró que Adorni habría pagado 245.000 dólares en efectivo para refaccionar una propiedad en un country. El testimonio generó fuerte impacto dentro del oficialismo, tanto por el monto involucrado como por el daño potencial a la narrativa libertaria.
Aunque en distintos sectores del Gobierno consideran que el funcionario debería dar un paso al costado hasta aclarar su situación, son pocos los que se animan a expresarlo públicamente. El temor a confrontar con el Presidente explica, en gran medida, el silencio interno.
En privado, algunos ministros reconocen que el caso afecta la imagen del Ejecutivo y su base de apoyo. Sin embargo, también cuestionan lo que consideran un tratamiento desigual respecto de otros dirigentes políticos en situaciones similares.
A pesar de estas tensiones, la decisión presidencial se mantiene inalterable. Según fuentes cercanas, Milei interpreta las denuncias como parte de una operación coordinada entre sectores políticos, judiciales y económicos, y rechaza la posibilidad de desplazar a un funcionario de su confianza bajo esas condiciones.
El respaldo quedó evidenciado este martes, cuando el mandatario compartió una actividad oficial en Casa Rosada junto a Adorni, en el marco de una reunión con representantes de la organización B’nai B’rith Internacional.
Además, el Presidente volvió a defender públicamente a su vocero en redes sociales, cuestionando la veracidad de las acusaciones y el monto de las refacciones señaladas.
Dentro del oficialismo, también pesa la influencia de Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, quien comparte la postura de no “dejar caer” a funcionarios del círculo más cercano.
Este criterio, sin embargo, no se aplica de manera uniforme. Semanas atrás, el entonces funcionario Carlos Frugoni dejó su cargo tras revelarse irregularidades en su declaración patrimonial, a pedido del ministro de Economía, Luis Caputo.
Por ahora, el Gobierno busca cerrar filas en torno a Adorni, mientras el caso continúa generando ruido político y mediático puertas adentro de la administración libertaria.