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El Gobierno nacional aseguró que no tiene previsto modificar el impuesto a las Ganancias ni el régimen de Monotributo, pese a las recomendaciones realizadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) en el marco de la última revisión del acuerdo económico con la Argentina.
Desde la Casa Rosada remarcaron que avanzar en una suba de impuestos “no está en la ideología del presidente Javier Milei” y sostuvieron que la prioridad de la gestión continúa siendo la reducción de la carga tributaria.
“No vamos a subir impuestos. Al contrario, estamos trabajando para bajarlos”, señalaron fuentes oficiales cercanas al mandatario.
El planteo del FMI
El pedido del FMI fue incluido en el informe técnico elaborado tras la segunda revisión del programa económico argentino. Allí, el organismo sugirió ampliar la base de recaudación, simplificar el sistema tributario y avanzar en una reforma fiscal integral de mediano plazo.
Entre las observaciones, el Fondo cuestionó el actual esquema del Monotributo al considerar que genera límites al crecimiento de pequeñas empresas y trabajadores independientes.
Además, advirtió que la recaudación del impuesto a las Ganancias representa apenas el 1,8% del PBI, un nivel inferior al promedio de América Latina y de los países que integran la OCDE.
La postura oficial
Pese a esas recomendaciones, en el Gobierno descartaron modificaciones inmediatas tanto en Ganancias como en el Monotributo.
En relación al régimen simplificado, defendieron los actuales topes de facturación y consideraron que endurecer las condiciones podría desalentar la actividad formal.
“Hay mucha gente que cuando llega al límite de facturación deja de trabajar para no pasar al régimen general y enfrentar cargas mucho más altas”, explicaron desde el oficialismo.
Actualmente, la categoría más alta del Monotributo permite facturar alrededor de ocho millones de pesos mensuales.
Reforma fiscal a largo plazo
El ministro de Economía, Luis Caputo, ya había anticipado que el Gobierno planea discutir una reforma impositiva integral junto a los gobernadores, aunque aclaró que ese debate recién podría darse dentro de algunos años.
Según indicó, el objetivo es avanzar hacia una baja de impuestos distorsivos siempre y cuando la economía logre sostener tasas de crecimiento elevadas y se mantenga el superávit fiscal.
En paralelo, el Gobierno también rechazó las observaciones del FMI vinculadas a la transparencia estatal y las declaraciones juradas de funcionarios.
Fuentes oficiales aseguraron que no existe ninguna irregularidad en la presentación de esos documentos y recordaron que el plazo fue prorrogado oficialmente hasta fines de julio.