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El Sector Público Nacional acumuló un superávit primario de 0,6% del PBI y un resultado financiero positivo de 0,1% durante el primer semestre. Qué ocurrió en junio y cómo queda la meta acordada con el FMI
El Gobierno registró en junio un déficit en las cuentas públicas y puso fin a la racha de superávits que venía acumulando durante los primeros meses del año. El resultado estuvo condicionado principalmente por el pago de los aguinaldos y por la postergación de los vencimientos del Impuesto a las Ganancias para personas humanas.
A pesar del resultado negativo del sexto mes del año, el Sector Público Nacional (SPN) cerró el primer semestre de 2026 con un superávit primario equivalente al 0,6% del Producto Bruto Interno (PBI) y un superávit financiero del 0,1% del PBI.
El ministro de Economía, Luis Caputo, destacó los resultados fiscales y atribuyó el desempeño del semestre al “orden en las cuentas públicas”, al que definió como uno de los pilares centrales del programa económico.
Según explicó el funcionario, el resultado se alcanzó principalmente a partir de una fuerte reducción del gasto público. En ese sentido, sostuvo que la política fiscal permitió avanzar también en una reducción acumulada de impuestos nacionales equivalente a casi 3% del PBI desde 2024.
El déficit de junio
Durante junio, el SPN registró un déficit primario de $696.843 millones y un déficit financiero de $1.024.891 millones. Los intereses netos de la deuda alcanzaron los $328.049 millones durante el mes.
El resultado estuvo influido por dos factores principales. Por un lado, el pago de los aguinaldos generó un incremento estacional del gasto. Por otro, la postergación de la presentación de las declaraciones juradas del Impuesto a las Ganancias para personas humanas demoró parte de los ingresos esperados por el fisco.
La decisión de postergar los vencimientos había sido tomada por el Gobierno con la expectativa de que el Congreso aprobara la denominada Ley de Inocencia Fiscal. La intención era que el nuevo régimen incentivara la exteriorización de dólares no declarados y permitiera a más contribuyentes adherir al Régimen Simplificado de Ganancias.
Sin embargo, la falta de tratamiento parlamentario del proyecto complicó el escenario. En las últimas horas, distintos tributaristas reclamaron una nueva extensión de los vencimientos, mientras el Gobierno analiza los próximos pasos.
El ministro Caputo tiene prevista una reunión con representantes del sector contable para definir cómo continuará el esquema de vencimientos.
Cómo queda la meta acordada con el FMI
El resultado de junio también tuvo impacto sobre la meta fiscal acordada con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Hasta mayo, el superávit primario acumulado representaba el 0,7% del PBI. Con el déficit registrado en junio, ese resultado se redujo al 0,6% del PBI.
La meta anual fijada con el organismo internacional contempla alcanzar un superávit primario equivalente al 1,4% del PBI. De esta manera, el Gobierno acumuló durante el primer semestre casi la mitad del objetivo previsto para todo el año.
Aunque el resultado de junio representó un traspié, el ministro de Economía sostiene que el Gobierno mantendrá el rumbo fiscal. Sin embargo, el propio Caputo reconoció que el margen para continuar reduciendo el gasto público es cada vez más limitado y que será necesario fortalecer la recaudación.
“Seguir generando superávit vía ajuste ya es muy difícil”, sostuvo el funcionario, al señalar que el gasto público se encuentra actualmente en torno al 15% del PBI, un nivel similar al de la década de 1990 y significativamente inferior al máximo alcanzado años atrás.
La apuesta por la Ley de Inocencia Fiscal
En este contexto, la postergación de los vencimientos de Ganancias se vincula directamente con la estrategia del Gobierno para impulsar la Ley de Inocencia Fiscal.
La administración de Javier Milei busca modificar algunos aspectos del proyecto para ampliar la adhesión al Régimen Simplificado de Ganancias. Según explicó Caputo, los cambios fueron elaborados luego de reuniones con contadores y especialistas, quienes señalaron cuáles eran los principales obstáculos para que el régimen tuviera una mayor aceptación.
El ministro afirmó que el proyecto ya había sido aprobado originalmente por el Congreso y expresó su confianza en que una versión modificada pueda avanzar nuevamente.
El desafío para el Gobierno será ahora sostener el equilibrio fiscal en el segundo semestre, recomponer los ingresos tributarios y, al mismo tiempo, cumplir con la meta de superávit primario comprometida con el FMI.













