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El Gobierno argentino aseguró que está «monitoreando» la crisis migratoria en Ceuta, donde entre 50.000 y 60.000 personas ingresaron desde Marruecos en apenas 48 horas, una cifra equivalente al 70% de la población local del enclave, que cuenta con unos 84.000 habitantes.
El Ministerio del Interior de España confirmó la recuperación de 57 cuerpos en el lado español de la frontera. La mayoría de las víctimas falleció ahogada al intentar cruzar a nado los espigones que separan Ceuta de Marruecos, mientras que otros murieron en avalanchas humanas en la playa del Tarajal.
El retorno masivo a Marruecos
Hasta las 18:00 horas del viernes, 48.300 migrantes habían retornado voluntariamente a Marruecos, según el Ministerio del Interior español. El ritmo de salida alcanzó las 150 personas por minuto. Miles de migrantes afirmaron sentirse «engañados» al no encontrar comida ni refugio en Ceuta.
Sin embargo, la ciudad enfrenta una crisis humanitaria con alrededor de 750 menores en centros de acogida, cuando antes albergaba a unos 180. La sobrecarga en los centros alcanza el 2.400%, según el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, quien calificó la situación como «absolutamente insostenible».
La crisis diplomática en Europa
La crisis generó tensiones diplomáticas en la Unión Europea. La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, ordenó la suspensión temporal del espacio Schengen con España, medida que fue respaldada por Finlandia y Dinamarca. El ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani, justificó la decisión al afirmar que «la inmigración irregular y descontrolada representa un peligro para la seguridad nacional».
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, viajó a Ceuta y calificó la entrada masiva como «una violación de la integridad territorial de España». Anunció la instalación de un sistema de boyas en el espigón y el despliegue de 3.000 efectivos militares para impedir nuevos cruces y brindar apoyo logístico.
La postura argentina
El gobierno argentino evalúa posibles ajustes en su política migratoria ante el avance de medidas restrictivas en Europa. «Lo estamos monitoreando», confirmaron fuentes oficiales, aunque no precisaron si se implementarán cambios concretos.
La Presidencia de la Nación emitió un comunicado en el que señala que «el gobierno está siguiendo de cerca los acontecimientos en Europa, particularmente en lo que respecta a las políticas migratorias», y que «no descarta realizar ajustes en la normativa local para fortalecer los controles y garantizar el orden en el ingreso al país».
La presidenta del Senado, Victoria Villarruel, se refirió al tema en sus redes sociales: «La crisis migratoria que atraviesa España debe ser una advertencia para Argentina. No podemos permitir que nuestro país se convierta en un destino para quienes buscan eludir las leyes».
«Lo estamos monitoreando. La crisis en Europa es un tema que nos preocupa y estamos evaluando todas las variables para tomar las mejores decisiones» — Fuente oficial del gobierno argentino.
Las ONG internacionales, como CEAR y Amnistía Internacional, señalaron el «fracaso de las políticas migratorias de la Unión Europea de contención y externalización de fronteras, provocando muertes y sufrimientos innecesarios».
El gobierno argentino continuará evaluando la situación durante los próximos días, mientras se espera que el conflicto diplomático en la Unión Europea tenga nuevos capítulos.
















