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Ante la posible visita del Papa Francisco a la República Argentina, el país se prepara para un despliegue sin precedentes en su historia. Para dimensionar la magnitud del desafío, el analista político internacional y especialista en seguridad, Daniel Adler, brindó una detallada radiografía sobre cómo se orquesta la protección del Sumo Pontífice. Con la autoridad que le confiere haber colaborado en el megaoperativo papal de Guayaquil (Ecuador) en 2015, Adler expuso las graves amenazas que acechan al líder del Vaticano y la logística extrema que desplegará el Estado argentino.

El flamante papamóvil que utilizará el Sumo Pontífice en Córdoba
Las amenazas letales: ISIS, Hezbollah y Al-Quds Durante su análisis, el experto fue contundente al advertir que la figura del Papa representa un blanco móvil de máximo riesgo a nivel global. Adler detalló que Su Santidad se enfrenta a una «doble y triple amenaza» internacional, con sentencias de muerte explícitas emitidas por las organizaciones terroristas más peligrosas del planeta.
«Tiene una sentencia de muerte por parte del ISIS, que le declaró una fatua (sentencia de muerte) por el resto de su vida. También de la organización Hezbollah, que maneja en Sudamérica la Unidad 910, y de las fuerzas Al-Quds, que en Sudamérica es conocida como Unidad 840», reveló el especialista, dejando en claro que «estos tres enemigos van a hacer todo lo posible por asesinar al Papa».
Un despliegue superior al de los presidentes de Estados Unidos Frente a este escenario de extrema hostilidad, Adler explicó que la articulación entre el Ministerio de Seguridad de la Nación y las cinco fuerzas federales será vital. El desafío logístico es monumental: el itinerario papal prevé 11 eventos privados, tres misas y cuatro eventos masivos. Se calcula un aforo de 7,2 millones de personas distribuidas en tres jurisdicciones distintas.
Para garantizar la inviolabilidad del pontífice, el experto detalló que la cápsula de protección contará con cuatro anillos concéntricos de seguridad. Para dimensionar este nivel de blindaje, Adler comparó: «El presidente Trump tiene tres anillos, como el presidente Milei. Su Santidad tiene cuatro anillos».
El anillo más cercano y crítico es manejado de manera exclusiva por la Guardia Suiza y la Gendarmería Vaticana, junto a un equipo de élite conocido como los «Ángeles Azules», compuesto por 150 guardaespaldas vestidos de traje azul marino, quienes aterrizarían en el país escoltando al Papa junto a 240 cardenales y 80 periodistas acreditados.
El «Tanque Blanco»: tecnología superior a la de un vehículo de guerra Uno de los detalles más impactantes revelados por el especialista en seguridad fue la tecnología automotriz que se utilizará para los desplazamientos terrestres. La empresa Toyota, desde su sede en Sudamérica, preparó dos versiones del Papamóvil.
La primera versión es la estándar, equipada con un vidrio blindado de Kevlar nivel 5 presidencial, pero con los costados abiertos para permitir la interacción directa con los fieles. Sin embargo, la segunda versión es la que expone el nivel de riesgo extremo que se maneja.
Adler lo describió como el «Tanque Blanco»: «No solamente es blindado, sino que los vidrios y la carrocería tienen un nivel de blindaje BR7, que es superior a un tanque de guerra. Lo blinda de balas, de explosivos, y la particularidad es que es completamente cerrado, es hermético, tiene un equipo de oxígeno para impedir ataques con gases tóxicos o químicos, comunicación encriptada y cámaras 360 grados, con tecnología superior a la que maneja la NASA».
Para finalizar, el especialista concluyó que este despliegue superará ampliamente a los históricos operativos realizados durante las visitas de los presidentes estadounidenses a Buenos Aires, convirtiéndose sin lugar a dudas en el operativo de seguridad «más grande de la historia» en territorio argentino.















