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La cantidad de unidades productivas con trabajadores registrados bajó a 480.067 en julio de 2026. En el último año, la reducción fue de 15.475 empleadores, mientras que el empleo privado formal también retrocedió. Los registros no permiten atribuir cada baja exclusivamente al cierre de una empresa.
La cantidad de empleadores con trabajadores registrados volvió a caer en julio y profundizó una tendencia que se mantiene desde hace 18 meses. Según las estadísticas de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), la Argentina llegó a 480.067 unidades productivas con personal declarado, 948 menos que en junio.
El registro acumula una reducción de 32.290 empleadores desde noviembre de 2023, el último mes completo previo a la asunción de Javier Milei. La caída equivale al 6,3% de las unidades productivas registradas en aquel momento, de acuerdo con los datos publicados por la SRT y analizados por especialistas del área económica.
La tendencia tampoco se limita al último mes. En los doce meses hasta julio, la reducción fue de 15.475 empleadores, equivalente al 3,1%. Además, durante los primeros siete meses de 2026 se contabilizaron 9.682 unidades productivas menos que al cierre de diciembre de 2025.

cierre de empresas en Argentina
Qué muestran los datos de la SRT
Las estadísticas registran a las unidades productivas que cuentan con trabajadores declarados y cobertura dentro del sistema de riesgos del trabajo. Por eso, el indicador permite seguir la evolución de los empleadores con personal formal, aunque no ofrece por sí solo un registro individual de cada comercio o empresa que cierra sus puertas.
La propia SRT advierte que una baja puede producirse por distintos motivos: el cierre efectivo de una actividad, una reorganización empresarial, el cambio de CUIT, modificaciones en la nómina de empleados, la rescisión de contratos o una nueva modalidad de organización laboral.
Esta aclaración es importante para interpretar el dato. La reducción de 32.290 empleadores no equivale automáticamente a 32.290 cierres comerciales comprobados, aunque sí refleja una caída considerable en la cantidad de unidades con trabajadores registrados.
Guido Zack, director del área de Economía de Fundar, señaló que la serie alcanzó un nivel que no se observaba desde julio de 2007. Según su análisis, la persistencia de la contracción distingue la situación actual de otros períodos de caída de la actividad.
El empleo privado también retrocedió
La reducción de las unidades empleadoras se produce junto con una contracción del mercado laboral formal. Según los datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) citados en el informe, en junio se perdieron 10.814 puestos de trabajo registrados en el sector privado en comparación con mayo.
La comparación interanual mostró una reducción de aproximadamente 121.000 empleos privados registrados. En junio de 2025 había alrededor de 6,216 millones de puestos, mientras que en junio de 2026 la cantidad descendió a 6,096 millones.
La Encuesta de Indicadores Laborales de la Secretaría de Trabajo también registró una baja mensual del empleo en julio, del 0,03%. Fue el séptimo mes consecutivo de retroceso, con una disminución acumulada del 0,6% durante los primeros siete meses de 2026.
Los números
- 480.067: unidades productivas con trabajadores declarados.
- 948: empleadores menos que en junio.
- 15.475: reducción acumulada en los últimos doce meses.
- 32.290: caída neta desde noviembre de 2023.
- 18 meses: período consecutivo de contracción en la serie.
Una economía con sectores que evolucionan de manera diferente
Los indicadores de empresas y empleo conviven con una evolución desigual entre actividades. Mientras sectores como la minería, los hidrocarburos, el agro y la energía registran oportunidades de expansión, numerosas ramas industriales y comerciales enfrentan dificultades vinculadas con la demanda, los costos y las condiciones de financiamiento.
El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del INDEC registró en julio una caída del 2,9% respecto de junio en términos desestacionalizados y un descenso interanual del 1,4%. Sin embargo, el acumulado de los primeros siete meses del año se ubicó un 1,7% por encima del mismo período de 2025.
En agosto, la producción industrial manufacturera cayó un 3,2% interanual, aunque subió un 1,9% frente a julio en la medición desestacionalizada. La construcción también registró una baja interanual del 4,4%, con un avance mensual desestacionalizado del 0,4%.
Los datos muestran que una mejora mensual puntual no necesariamente implica una recuperación sostenida en todos los sectores. Para evaluar el panorama, los indicadores deben analizarse junto con el empleo, la evolución de las empresas y la demanda interna.
Qué puede pasar con las empresas
La evolución de los próximos meses permitirá determinar si la caída de las unidades empleadoras se estabiliza o si continúa la tendencia observada desde fines de 2024. También será necesario seguir las cifras de empleo privado registrado y los indicadores de actividad de los sectores más vinculados con el mercado interno.
Por ahora, las estadísticas oficiales confirman que en julio hubo menos unidades productivas con personal declarado que en junio y que el total se encuentra por debajo de los niveles de noviembre de 2023.
El dato central es la persistencia de la contracción. Aunque la serie no permite atribuir cada baja a un cierre definitivo, la reducción de empleadores y puestos de trabajo registrados constituye una señal relevante para el seguimiento de la economía real.
















