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Carlos Muguruza, dueño de un restaurante en Saint-Germain-des-Prés, evalúa no abrir su local el próximo sábado frente a la convocatoria de nuevas movilizaciones.
La ola de disturbios y saqueos que afecta a la capital francesa encendió las alarmas en el sector comercial a pocos días de una nueva jornada de marchas previas al sábado 24. Cerca del Pont Neuf, en el barrio de Saint-Germain-des-Prés, el comerciante argentino Carlos Muguruza —radicado en Francia desde hace 40 años— describió el clima de incertidumbre y las medidas de resguardo que debió adoptar en su establecimiento gastronómico.
Medidas preventivas y resguardo del patrimonio
Los puntos centrales de la situación que atraviesan los comercios de la zona abarcan:
- Retiro de objetos valiosos: Ante el riesgo de intromisiones, el empresario retiró del salón elementos de valor sentimental y económico, entre ellos camisetas de fútbol profesionales firmadas por los jugadores.
- Insuficiencia de protecciones: Pese a contar con vidrieras antivandálicas, Muguruza advirtió que las barreras físicas resultan inútiles ante la irrupción masiva de grupos de protesta.
- Ataques a comercios de cercanía: El comerciante relató el saqueo sufrido por una tabaquería vecina a metros de la rue d’Astorg, donde los atacantes derribaron la puerta de acceso para sustraer mercadería.
- Diferenciación de reclamos: Muguruza distinguió las protestas estudiantiles por mejoras en la educación pública de las acciones perpetradas por grupos organizados que actúan encapuchados y utilizan la red de subte para desplazar objetos robados hacia la reventa por internet.















