La Policía Federal Argentina desarticuló una organización que operaba una falsa prepaga bajo el nombre “Argentina Salud”, con consultorios clandestinos, farmacias ilegales y ambulancias truchas en distintas localidades de La Matanza. Tras 13 allanamientos simultáneos, fueron detenidas 29 personas y se secuestraron armas, sellos médicos, historias clínicas y medicamentos valuados en más de 80 millones de pesos.
Según pudo saber Infobae, la investigación dio un giro en las últimas horas: los investigadores sospechan que la estructura sanitaria ilegal habría funcionado como pantalla para lavar dinero proveniente de una banda vinculada a la piratería del asfalto.
La hipótesis judicial sostiene que los cabecillas utilizaron fondos obtenidos mediante el robo de mercaderías en tránsito para montar una red de servicios médicos clandestinos destinada a aparentar actividad legal.
Una falsa prepaga y una estructura paralela
La causa se centra en “Argentina Salud”, una supuesta empresa de medicina prepaga que operaba sin habilitación oficial en distintas zonas del partido bonaerense. De acuerdo con la investigación, la organización ofrecía atención médica a vecinos de bajos recursos mediante consultorios, farmacias y ambulancias que no contaban con autorización estatal.
Además, los investigadores detectaron que parte del personal se hacía pasar por médicos, farmacéuticos y camilleros sin poseer títulos habilitantes.
La investigación comenzó en febrero por disposición de la Unidad Fiscal Descentralizada N°1 de Gregorio de Laferrere, a cargo del fiscal Fernando Garate, con intervención de la Secretaría de Francisco Veiga. Las tareas quedaron en manos de la División Investigación del Robo Organizado de la Policía Federal.
Durante las primeras averiguaciones, los detectives identificaron al presunto líder de la organización: un hombre con antecedentes por homicidio y robo.
Trece allanamientos y un hallazgo inquietante
Con las pruebas reunidas, el Juzgado de Garantías N°3 de La Matanza, encabezado por Rubén Ochipinti, ordenó 13 allanamientos simultáneos en González Catán, Virrey del Pino, San Justo y Canning.
En esos procedimientos, la Policía Federal secuestró:
- siete ambulancias ploteadas que circulaban sin habilitación;
- una escopeta y dos pistolas;
- municiones;
- 286 sellos médicos;
- talonarios y recetarios;
- 3.200 historias clínicas;
- 36 teléfonos celulares;
- 48 computadoras y dispositivos electrónicos;
- medicamentos e insumos valuados en aproximadamente 80 millones de pesos.
Uno de los procedimientos realizados en una propiedad de la calle Fortín Yunka, en Virrey del Pino, llamó especialmente la atención de los investigadores. Allí encontraron restos de medicamentos parcialmente incinerados y excavaciones en distintos sectores del terreno.
Ante ese escenario, intervino personal especializado del Departamento Delitos Ambientales, de la División Unidad de Búsqueda de Evidencia y de la División Canes de Bomberos de la PFA. Aunque los perros rastreadores no hallaron restos humanos, la Justicia intenta determinar si en el lugar se destruyeron pruebas vinculadas a la causa.
Denuncias de mala praxis y más víctimas
Mientras se realizaban los allanamientos, pacientes y vecinos comenzaron a acercarse espontáneamente a los lugares intervenidos para denunciar presuntos casos de mala praxis y tratamientos realizados por personas sin matrícula profesional.
Esos testimonios ya fueron incorporados al expediente y podrían ampliar el alcance de la investigación.
Ahora, la Justicia busca reconstruir la dimensión económica de la organización, determinar cuánto dinero movía la falsa prepaga y establecer cuántas personas pudieron haber sido atendidas en condiciones irregulares.
Los 29 detenidos quedaron a disposición del juez Ochipinti, acusados de integrar una estructura criminal que combinaba delitos patrimoniales, ejercicio ilegal de la medicina, farmacias clandestinas y lavado de dinero bajo una fachada sanitaria.