3 min de lectura
Los activos argentinos cerraron la rueda de este martes con mayoría de bajas, en un contexto de cautela en los mercados internacionales por la temporada de balances corporativos en Estados Unidos y la fuerte caída de los precios del petróleo. En ese escenario, el riesgo país volvió a subir y llegó a tocar los 450 puntos básicos durante la jornada, su nivel más alto desde el 10 de junio.
En Wall Street, los principales índices finalizaron con desempeño dispar. El Dow Jones avanzó 1%, el S&P 500 ganó 0,2% y el tecnológico Nasdaq retrocedió 0,2%, mientras los inversores siguieron de cerca la publicación de resultados de las principales compañías y la evolución del conflicto en Medio Oriente.
En el mercado local, el índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires cayó 1,5% y cerró en 3.256.362 puntos. En tanto, los bonos soberanos en dólares —Bonares y Globales— registraron una baja promedio del 0,2%.
Como consecuencia, el riesgo país elaborado por JP Morgan finalizó en 441 puntos básicos, aunque durante la rueda llegó a escalar hasta los 450 puntos, el valor más elevado de las últimas siete semanas.
Entre las acciones argentinas que cotizan en Nueva York predominó el signo negativo. La excepción fue Globant, que lideró las subas con un avance del 7,7%, mientras que las mayores pérdidas correspondieron a Vista Energy (-3,4%) y Transportadora de Gas del Sur (-2,9%).
El petróleo volvió a caer
Los precios internacionales del crudo profundizaron su descenso y alcanzaron mínimos de dos semanas, luego de que crecieran las expectativas de una posible distensión entre Estados Unidos e Irán.
El Brent, referencia para los mercados internacionales, retrocedió 5% hasta los USD 83,91 por barril para los contratos de septiembre, mientras que el WTI estadounidense cayó 4,2% y cerró en USD 79,16.
El mercado siguió de cerca las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien aseguró que Washington mantiene «buenas conversaciones» con Irán y que existe la posibilidad de alcanzar un acuerdo, aunque advirtió que las operaciones militares podrían retomarse si fracasan las negociaciones.
En paralelo, trascendió que Omán presentó a Teherán una propuesta para establecer un mecanismo regional de administración del Estrecho de Ormuz mediante el cobro de tasas voluntarias, iniciativa que cuenta con el respaldo de los países del Golfo. La eventual implementación del plan contribuiría a reducir las tensiones sobre una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo.
La mejora de las expectativas sobre el tránsito marítimo también se reflejó en el aumento del número de buques que atravesaron el estrecho de Bab el-Mandeb, otro paso estratégico para el transporte de crudo, aunque el tráfico por el Estrecho de Ormuz continuó por debajo de los niveles habituales.













