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Las fuerzas marroquíes impidieron un nuevo cruce masivo hacia la ciudad española. Hay 248 subsaharianos y 46 marroquíes detenidos. El dispositivo incluyó 7.000 efectivos.
Las fuerzas de seguridad de Marruecos frustraron este sábado 15 de agosto un nuevo intento de cientos de migrantes, en su mayoría subsaharianos, de cruzar de forma irregular a la ciudad autónoma de Ceuta. Los migrantes se habían ocultado en una zona montañosa en las afueras de Fnideq (Castillejos), al suroeste de la frontera, y fueron dispersados por las autoridades marroquíes antes de poder alcanzar la valla.

El operativo se produjo en medio de un blindaje histórico de la frontera, con unos 7.000 efectivos desplegados entre ambos países, y en un contexto de máxima tensión tras la crisis migratoria de finales de julio, cuando más de 70.000 personas lograron cruzar a Ceuta y al menos 141 migrantes perdieron la vida en el intento.
El operativo marroquí en la frontera
Según fuentes de seguridad marroquíes citadas por EFE, los incidentes entre las fuerzas del orden y los migrantes se registraron en una zona montañosa en las afueras de Castillejos, a unos 3 kilómetros de la frontera. Los migrantes, atraídos por mensajes en redes sociales que convocaban a un cruce masivo el 15 de agosto, se habían ocultado en la zona durante la madrugada.
Las fuerzas marroquíes se desplegaron con helicópteros, drones y perros policiales para dispersar a los grupos. A lo largo de la jornada se registraron cargas policiales y enfrentamientos, y se utilizaron gases lacrimógenos. Fuentes de seguridad marroquíes aseguraron que la situación se resolvió sin enfrentamientos violentos ni pérdidas materiales, aunque la prensa local documentó escenas de tensión.
El saldo del operativo fue de 294 personas detenidas: 248 migrantes subsaharianos y 46 ciudadanos marroquíes que intentaban cruzar la frontera. Además, las autoridades marroquíes detuvieron a 61 personas bajo sospecha de “incitar y promocionar” la migración irregular en redes sociales. Las fuerzas de seguridad anunciaron que realizarán operaciones de “vigilancia informativa” permanente para detener a todos los implicados en la incitación digital a la migración masiva.
El blindaje histórico de la frontera
El intento de cruce se produjo en un contexto de blindaje sin precedentes de la frontera, con unos 7.000 efectivos desplegados entre ambos países.
El dispositivo español
El operativo español en Ceuta cuenta con cerca de 4.000 efectivos:
- 880 policías nacionales
- 714 guardias civiles
- 225 agentes antidisturbios
- Alrededor de 2.000 militares
Además, el Ejército movió las tanquetas que tenía desplegadas en Ceuta y las acercó a la zona de la frontera en el paso del Tarajal. También se instalaron barreras flotantes en el mar para evitar el cruce a nado, una medida que fue implementada el 1 de agosto con retraso según la oposición.
El dispositivo marroquí
Rabat también mantiene un amplio dispositivo con 3.000 agentes desplegados en Castillejos. El operativo incluye:
- Una nueva barrera metálica de 4 metros de altura con concertinas instalada esta semana
- Drones para tareas de supervisión
- Unidades móviles de intervención
- Camiones equipados con cañones de agua
- Lanchas rápidas de la Marina Real para vigilancia marítima
El centro urbano de Fnideq amaneció en calma pero con una fuerte presencia policial. Se establecieron controles en las principales carreteras de acceso, especialmente desde Tetuán y Tánger, para evitar acumulaciones de personas.
La expulsión de los periodistas
El episodio más controvertido de la jornada fue la expulsión de los equipos de la Agencia EFE y de la Televisión Española (TVE) de Castillejos por parte de las autoridades marroquíes. Los periodistas fueron intimidados a abandonar sus hoteles bajo amenaza de retirarles las acreditaciones y decomisarles sus equipos. El gobierno español intervino para garantizar la libertad de prensa en la región.
El contexto de la crisis de julio
El intento de cruce del 15 de agosto se produjo en un contexto de máxima tensión, tras la crisis migratoria sin precedentes de finales de julio. El 30 y 31 de julio, más de 70.000 personas cruzaron masivamente desde Marruecos hacia Ceuta. Según la ONG Caminando Fronteras, al menos 141 migrantes perdieron la vida en el intento.
La infraestructura de acogida y de peticiones de asilo en Ceuta sigue colapsada. Dos semanas después de la crisis, la ciudad autónoma aún no logra recuperar la normalidad y el saldo de víctimas mortales sigue siendo un tema de fuerte controversia entre España y Marruecos.
El debate pendiente
El nuevo intento de cruce masivo a Ceuta expone una realidad que trasciende la frontera: la presión migratoria en el sur de Europa no da tregua. Las cifras son contundentes: 7.000 efectivos desplegados, 294 detenidos, una barrera metálica de 4 metros y 141 muertos en el intento de julio.
Mientras Marruecos endurece su política migratoria y España refuerza su dispositivo militar, los migrantes subsaharianos siguen buscando rutas para llegar a Europa. La pregunta que queda abierta es si los Estados europeos y africanos encontrarán una respuesta conjunta para abordar el fenómeno migratorio, o si seguirán apostando por el blindaje fronterizo como única herramienta.
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