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En su exposición ante la Asamblea General en Nueva York, el Presidente acusó a las Naciones Unidas de volverse una institución impotente frente a los incumplimientos diplomáticos. Además, rechazó la regulación estatal de la Inteligencia Artificial y criticó las restricciones de la pandemia.
Durante su intervención ante la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, el presidente Javier Milei volvió a poner el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas en el centro de su agenda internacional, definiéndolo como una «causa nacional» y utilizándolo como eje para cuestionar la efectividad del multilateralismo actual.
El reclamo por Malvinas y la ineficacia del organismo
En su discurso, el jefe de Estado remarcó la inacción de la ONU ante las decisiones unilaterales adoptadas por el Reino Unido en el Atlántico Sur. Milei recordó la vigencia de la Resolución 3149, aprobada hace 50 años, la cual insta a las partes a abstenerse de introducir modificaciones en el territorio mientras la disputa permanezca abierta.
«¿De qué sirve una resolución si durante décadas la contraparte puede actuar en sentido contrario y esa resolución queda intacta en los archivos pero impotente frente a la realidad?», planteó el mandatario. En esa línea, insistió en que el principio de libre determinación no aplica para los habitantes del archipiélago por tratarse de una «población implantada», e reiteró el llamado al gobierno británico a reanudar las negociaciones bilaterales de manera pacífica.
Cuestionamientos a la gestión de la pandemia
A lo largo de su presentación, Milei sostuvo que las Naciones Unidas han perdido autoridad al no hacer cumplir sus propios dictámenes. Como parte de sus críticas al funcionamiento de los organismos internacionales, el Presidente apuntó contra las medidas sanitarias impulsadas a nivel global durante la pandemia de COVID-19.
El mandatario calificó las políticas de encierro como un «experimento global de control social disfrazado de ciencia» y argumentó que destruyeron puestos de trabajo, afectaron la educación y restringieron libertades fundamentales.
Innovación, Inteligencia Artificial y postura geopolítica
En el tramo final de su exposición, el Presidente abordó el debate sobre el desarrollo de la Inteligencia Artificial. Al respecto, rechazó de forma categórica que los Estados intervengan para regular la tecnología y propuso situar a la Argentina en la vanguardia de las políticas de libre mercado e innovación.
Definió a la IA como la «fábrica de alfileres del siglo XXI» en alusión al economista Adam Smith, y abogó por que sea Occidente el que lidere esta transformación bajo los principios de la propiedad privada y la libertad individual. Acompañado por la comitiva oficial integrada por el canciller Pablo Quirno, el ministro de Economía Luis Caputo y el embajador ante la ONU Francisco Tropepi, Milei ratificó además la alianza estratégica de su administración con Estados Unidos e Israel.
















