El economista argentino Nicolás Aguzín, ex CEO de la Bolsa de Hong Kong y referente internacional del sector financiero, aseguró que el vínculo entre Argentina y Asia atraviesa un momento de alto potencial. Durante su exposición en ExpoEFI 2026, destacó las posibilidades de generar nuevas alianzas y remarcó el rol clave del sector privado en el crecimiento de la región.
“Las oportunidades para Argentina en Asia son enormes”, afirmó, al tiempo que subrayó que el país puede posicionarse como un puente estratégico en un mundo cada vez más fragmentado.
Aguzín inició su análisis repasando la evolución de la economía china en las últimas décadas. Señaló que el producto bruto del país pasó de unos 8 trillones de dólares en 2012 a entre 20 y 25 trillones en la actualidad. Si bien reconoció una desaceleración en el ritmo de crecimiento —del 9 o 10% anual a niveles cercanos al 5%—, explicó que se trata de “una consecuencia natural” del tamaño alcanzado.
“China está creciendo un trillón de dólares por año, más que todo el PBI de Argentina en un solo año”, graficó.
En ese marco, destacó que, pese al fuerte control estatal, el motor de la economía china sigue siendo el sector privado. “La escala, el talento, la competencia feroz y el capital son los factores que impulsan ese crecimiento”, sostuvo. También remarcó el peso de una clase media de unos 400 millones de personas y la formación masiva de profesionales en áreas tecnológicas.
Uno de los conceptos centrales de su exposición fue el de hipercompetencia, al que definió con el término chino nèizuàn. Como ejemplo, mencionó la industria de vehículos eléctricos: de unas 500 empresas en 2019, hoy quedan cerca de 100, y estimó que en pocos años podrían reducirse a menos de 50. “Esa competencia voraz genera innovación, pero también hace que muchas compañías desaparezcan en el camino”, explicó.
Aguzín también describió la cultura laboral conocida como “9-9-6” —de 9 de la mañana a 9 de la noche, seis días por semana—, que, si bien reconoció que no es sostenible en el largo plazo, refleja el nivel de intensidad y ambición del ecosistema empresarial chino.
En cuanto al financiamiento, destacó el rol del ahorro interno —superior al 40% del PBI— y el crecimiento del mercado de capitales. En ese sentido, recordó que la Bolsa de Hong Kong fue el principal mercado del mundo en ofertas públicas iniciales (IPO) durante el último año.
Respecto a la percepción internacional de Argentina, señaló un cambio reciente. “Durante muchos años, en Asia prácticamente no se hablaba del país. Hoy hay interés, curiosidad y ganas de entender qué está pasando”, afirmó. Según su visión, el actual contexto global y el mayor protagonismo internacional argentino contribuyen a ese renovado interés.
Para Aguzín, este escenario abre oportunidades en sectores clave como energía, minería, agroindustria y economía del conocimiento. También destacó el potencial del país en áreas como data centers, impulsadas por la disponibilidad de recursos energéticos y condiciones climáticas favorables.
En el plano geopolítico, se refirió a la creciente tensión entre Estados Unidos y China. Consideró que la competencia entre ambas potencias persistirá en el tiempo, aunque expresó su expectativa de que no derive en conflictos armados. En ese contexto, planteó que Argentina puede desempeñar un rol de articulación: “Lo importante no es elegir un lado, sino construir puentes”.
Finalmente, sostuvo que el modelo chino no es replicable en otros países, ya que responde a características propias. “Cada nación tiene que desarrollar su propio camino”, concluyó.