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Familiares y allegados de Camila Agustina Vecchiarello, la joven rosarina de 26 años asesinada en la localidad sanjuanina de Barreal, convocaron a una marcha este viernes 18 de septiembre, a las 18, en la Plaza 25 de Mayo de Rosario. El reclamo llega cuatro días después de que el cuerpo de la joven fuera hallado sin vida y mientras avanza la causa judicial contra su esposo, Carlos Gonzalo Rivero, detenido e imputado por el hecho.
Camila era oriunda de Rosario y se encontraba en Barreal formándose como aspirante a Gendarmería Nacional. Fue hallada sin vida en la madrugada del domingo 13 de septiembre, en el departamento que compartía con Rivero, tras un llamado al servicio de emergencias que dio aviso a la Policía. Según la investigación, presentaba múltiples heridas de arma blanca.
La causa está en manos de la UFI Delitos Especiales de San Juan, que imputó a Rivero, de 25 años, por homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género. Como en toda causa en trámite, corresponde remarcar que el imputado goza de la presunción de inocencia mientras no exista una sentencia firme en su contra.

Carlos Gonzalo Rivero, detenido e imputado por el hecho.
Un crimen que conmovió a dos provincias
El caso generó una fuerte repercusión tanto en San Juan como en Santa Fe, las dos provincias unidas por la historia de Camila: la que la vio nacer y crecer, y la que la recibió mientras perseguía su sueño de convertirse en gendarme. Vecinos de Barreal describieron el hecho como una conmoción para una comunidad pequeña, donde la llegada de aspirantes de otras provincias para formarse en la Gendarmería es habitual y donde el crimen puso en primer plano la discusión sobre la violencia de género.
Según pudo reconstruirse, los efectivos policiales llegaron al domicilio situado entre las calles Presidente Roca y avenida San Martín tras el llamado de auxilio, y testigos de la zona habrían escuchado gritos provenientes del departamento durante la noche del sábado y la madrugada del domingo. Ese punto continúa bajo análisis judicial y no forma parte, por el momento, de una conclusión oficial sobre la mecánica del hecho.
La versión del acusado y lo que reveló la autopsia

Rivero negó ante la Justicia haber matado a su esposa. En la declaración que prestó esta semana, sostuvo que fue ella quien se provocó las heridas que le causaron la muerte. Esa versión fue rechazada de plano por el entorno de Camila, que la calificó de inverosímil a la luz de las lesiones descriptas por la autopsia.
Durante la audiencia en la que se resolvió la prisión preventiva del acusado, la Fiscalía confirmó además un dato que hasta ese momento no había trascendido públicamente: Camila estaba embarazada al momento del crimen. La Justicia de San Juan dispuso un año de prisión preventiva para Rivero mientras continúa la instrucción de la causa, que seguirá en marcha durante los próximos doce meses.
«Es una locura lo de la autolesión, este monstruo la apuñaló más de nueve veces», señaló María César, prima de la joven, en referencia a la declaración del imputado. «Yo la vi, yo vi sus manos cortadas y hay una familia destruida», agregó, en declaraciones radiales previas a la convocatoria de Rosario. Se trata, de todos modos, de una caracterización de la parte de la familia, que la Justicia deberá corroborar con la prueba reunida en el expediente.
Antecedentes de violencia que la familia busca esclarecer
Familiares de Camila también señalaron públicamente que la joven habría atravesado, según su versión, situaciones previas de violencia dentro de la pareja. Se trata de un antecedente mencionado por su entorno que, como el resto de los elementos de la causa, deberá ser corroborado en el marco de la investigación judicial en curso, a cargo de la fiscalía sanjuanina.
Hernán Vecchiarello, hermano de la joven, cuestionó públicamente la versión de Rivero y reclamó que se avance con celeridad en el esclarecimiento del hecho. En la misma línea se expresó Sami Vecchiarello, otro familiar de Camila, que en redes sociales escribió: «Vamos a marchar para pedir justicia, para que su asesino pague por lo que les hizo a ella y a su bebé. Esto no puede quedar así».
Convocatoria en Rosario y las movilizaciones previas en San Juan
La marcha de este viernes en Rosario no es la primera manifestación pública vinculada al caso. Días atrás, vecinos y allegados de Camila ya habían organizado movilizaciones en distintas localidades del departamento sanjuanino de Calingasta —Barreal, Tamberías y Villa Calingasta— para pedir el esclarecimiento del crimen. Esa primera convocatoria se coordinó, según trascendió, a través de un grupo de WhatsApp bautizado «Ni Una Menos», que llegó a reunir a más de seiscientas personas.
La cita de este viernes en la ciudad natal de Camila está prevista para las 18 en la Plaza 25 de Mayo, en la esquina de Córdoba y Buenos Aires, en pleno centro rosarino. Se espera la presencia de familiares, amigos y personas que adhieren al pedido de justicia, en una convocatoria que sus organizadores difundieron principalmente a través de redes sociales.
La convocatoria rosarina se da además en un contexto en el que distintas agrupaciones locales vienen reclamando mayor celeridad en el tratamiento judicial de causas de violencia de género, y no sería la primera vez que una marcha de estas características termina marcando la agenda pública de la ciudad durante varios días.
Como parte de la campaña de visibilización, la familia de Camila también dio a conocer una remera con la frase «Justicia por Camila», estampada junto a una fotografía de la joven con el uniforme de Gendarmería Nacional. La prenda se convirtió en el símbolo del reclamo que hoy se traslada a Rosario.
La causa judicial
Con la prisión preventiva ya dictada por un año, la investigación continuará bajo la órbita de la UFI Delitos Especiales de San Juan, que deberá reunir y analizar la prueba disponible —entre ella, los resultados de la autopsia y los testimonios de testigos que habrían escuchado gritos provenientes del departamento la noche del hecho— para sostener o modificar la imputación que hoy pesa sobre Rivero.
La familia de Camila, mientras tanto, insiste en que el proceso judicial avance con celeridad y en que la versión del acusado sea puesta a prueba con toda la evidencia disponible. La marcha de este viernes en Rosario busca, en ese sentido, mantener visible un reclamo que, según remarcaron los propios familiares, no se agota en la convocatoria de esta tarde sino que continuará hasta que exista una resolución judicial sobre el fondo del caso.
Por su parte, la Justicia sanjuanina no fijó públicamente una fecha para nuevas audiencias, aunque se espera que en las próximas semanas se sumen nuevas medidas de prueba al expediente. Hasta entonces, Rivero permanecerá detenido, en el marco de una causa que, vale reiterarlo, aún no cuenta con una sentencia firme y en la que el imputado conserva su derecho a la presunción de inocencia.
El caso de Camila Vecchiarello se sumó, en las últimas semanas, a otros episodios de violencia de género que reavivaron el debate público sobre las políticas de prevención y asistencia a víctimas en distintas provincias del país. Organizaciones sociales y sindicales de Rosario ya expresaron su respaldo a la convocatoria de este viernes, en la que se espera que participen, además de la familia directa, referentes de agrupaciones de mujeres de la ciudad.















