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La senadora provincial Florencia Arietto brindó un fuerte respaldo político y legal a Marcela Rolón, la mujer que denunció por violencia de género, robos y amedrentamientos a Diego Martín Tula, Secretario de Organización de la UOCRA seccional Florencio Varela. Tras el encuentro, la víctima confirmó que la legisladora la acompañará en una batería de denuncias judiciales .
Marcela Rolón sufrió golpes, el robo de su teléfono celular, la usurpación de sus redes sociales para la difusión de fotos íntimas y el posterior hostigamiento con mensajes pornográficos hacia su hija menor de edad. La agresión física inicial de su expareja derivó en un infierno de aprietes sistemáticos que incluyeron el corte arbitrario de la luz y el agua en su propia casa, sumado al despido injustificado de su hijo de la UOCRA .
La víctima expresó: «Me siento segura y respaldada. Que yo diga eso, y después que Florencia me dijo que yo no estoy sola, que ella me va a apoyar en mis denuncias —que serán varias—, me da mucha seguridad» . Este acompañamiento institucional pone contra las cuerdas no solo a Tula, sino a la conducción encabezada por Juan «Lagarto» Olmedo, de quien el agresor es persona de absoluta confianza
El caso trasciende la violencia de género individual para convertirse en la punta del iceberg de un modelo de conducción gremial que la sociedad repudia. La irrupción de Arietto apunta a desenmascarar las prácticas de una patota sindical caracterizada por el uso de la fuerza, los aprietes y los manejos oscuros, métodos que la senadora ha denunciado frente al accionar de referentes como los Moyano .
Los antecedentes judiciales de la cúpula de la UOCRA Varela

El dirigente Tula está procesado en una causa abierta en 2016 por asociación ilícita, estafa y defraudación junto al propio Olmedo. El expediente, que tramita en la UFI N° 1 de Quilmes a cargo del fiscal Jorge Saiza, ya incluyó allanamientos de la Policía Federal en las sedes de Quilmes y Varela con secuestro de documentación, teléfonos y armas de fuego .
En los allanamientos realizados en noviembre de 2022 se secuestraron alrededor de una decena de CPU, teléfonos celulares de los imputados y libros contables del gremio de la construcción. En uno de los domicilios de la calle Jorge Newbery de Florencio Varela, propiedad de Olmedo, también se decomisó un arma de fuego .
La investigación contra Olmedo y Tula se inició en 2016 y ya tiene más de seis años de tramitación. Los dirigentes sindicales están acusados de integrar una asociación ilícita dedicada a la estafa y defraudación en el manejo de los recursos del gremio .
Por su parte, Juan Olmedo fue acusado en un juicio que comenzó en noviembre de 2024 de liderar una red de explotación sexual en complicidad con otros gremialistas y políticos locales . Las víctimas denunciaron que eran captadas a través de falsas promesas de empleo para ser sometidas a un ciclo de abuso y coerción, siendo en su mayoría menores de edad .
Estas redes de explotación sexual estaban vinculadas al ex concejal Daniel Zisuela, condenado en 2021 a 13 años de prisión por prostitución de menores y corrupción . Olmedo es señalado como un colaborador clave en la logística y encubrimiento de estas operaciones, que se desarrollaban en locales nocturnos de Quilmes, Berazategui y Florencio Varela .
«Me siento segura y respaldada. Que yo diga eso, y después que Florencia me dijo que yo no estoy sola, que ella me va a apoyar en mis denuncias —que serán varias—, me da mucha seguridad» — declaró Marcela Rolón, víctima de violencia de género, tras recibir el respaldo de la senadora Florencia Arietto .
El historial de violencia y enfrentamientos de la UOCRA Varela
La denuncia de Marcela Rolón no es un hecho aislado en el historial de la UOCRA Varela. En enero de 2022, un grupo de trabajadores denunció a Olmedo y sus colaboradores por agresiones físicas, rotura de vehículos y amenazas de muerte en una obra para la empresa AUBASA . Los trabajadores fueron obligados a retirarse del lugar bajo amenazas, y cuando intentaron hacer la denuncia en la comisaría, fueron abordados por una patota de más de 70 personas que destruyó su camioneta y los agredió nuevamente .
Con la intervención activa de Florencia Arietto y el avance de las presentaciones judiciales anunciadas por Marcela Rolón, el andamiaje de poder que Olmedo y Tula construyeron durante años empieza a tambalear. La denuncia de la víctima dejó de ser un hecho aislado para transformarse en un caso testigo contra la impunidad gremial, dejando a la cúpula sindical acorralada ante la Justicia y la opinión pública .

















